Oaxaca acumuló 2 mil 813 casos de intoxicación por picadura de alacrán hasta la semana epidemiológica 30 de este año, informaron los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO). La cifra representa una disminución de 7.5 por ciento frente a los 3 mil 40 casos registrados en el mismo periodo de 2025, aunque el estado se mantiene entre las entidades del país donde este tipo de intoxicación es un problema de salud pública recurrente en cada temporada de calor.

Salud | 23 de agosto de 2026


Dónde se concentran los casos en Oaxaca

De acuerdo con los SSO, las especies de mayor riesgo presentes en el territorio oaxaqueño pertenecen al género Centruroides, el de mayor toxicidad, seguido de otras variedades identificadas localmente como «limpidus», «infamatus» y «elegans». La propia dependencia ha señalado en temporadas anteriores que las regiones de la Mixteca, la Costa y los Valles Centrales concentran, en conjunto, más del 95 por ciento de los casos de picadura de alacrán que se registran cada año en la entidad, coincidiendo con las zonas de clima cálido y construcciones rurales donde estos arácnidos suelen anidar con mayor facilidad.


Cómo reconocer una intoxicación

Los SSO explicaron que una intoxicación leve puede provocar dolor intenso y adormecimiento en la zona de la picadura, así como nerviosismo e irritabilidad; en menores de cuatro años puede presentarse llanto incontrolable. En los casos moderados pueden aparecer secreción nasal, salivación abundante, sensación de cuerpo extraño en la garganta, alteraciones temporales de la visión, dificultad para respirar, dolor abdominal, náuseas y vómito. Los cuadros graves, los menos frecuentes pero los de mayor riesgo, pueden incluir alteraciones en el ritmo cardiaco, trastornos del habla, palidez alrededor de los labios y postración.


Qué recomienda la dependencia

Como medidas de prevención, la dependencia recomendó mantener limpios viviendas y patios, colocar cielo raso en los dormitorios, encalar las paredes exteriores e instalar mosquiteros. También pidió revisar ropa, sábanas y zapatos antes de utilizarlos, evitar caminar descalzo y usar guantes al realizar actividades como levantar piedras o cargar leña, tareas durante las cuales suelen ocurrir buena parte de las picaduras en zonas rurales. Ante cualquier picadura, los SSO insistieron en acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana y evitar la automedicación, ya que el tratamiento específico contra el veneno de alacrán es un antídoto conocido como faboterápico antialacrán, que solo puede administrarse en una unidad médica.


Un problema de salud pública en al menos 16 estados

Oaxaca no es la entidad más afectada por este fenómeno: la intoxicación por picadura de alacrán se presenta en al menos 16 estados del país, desde Sonora hasta la propia Oaxaca. Hacia la mitad de este año, México acumulaba más de 131 mil 612 atenciones por esta causa a escala nacional, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud federal, con Guanajuato como la entidad con más casos (28 mil 159), seguido de Jalisco, Guerrero y Michoacán. Estudios especializados ubican a los estados de la costa del Pacífico como los de mayor riesgo por la presencia de las especies más tóxicas del país, entre ellas el alacrán de Nayarit (Centruroides noxius), considerado el más letal, así como variedades presentes en Guerrero, Michoacán, Jalisco y Guanajuato. Pese al elevado número de casos, la mortalidad por esta causa ha disminuido de manera sostenida en México en las últimas dos décadas, gracias a un mayor acceso a antídoto y a la atención médica oportuna, aunque los especialistas insisten en que ningún grupo de población está exento de riesgo, en particular los menores de cinco años y las personas adultas mayores.