El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, presentó una nueva solicitud de licencia, esta vez de carácter indefinido, apenas 24 horas después de haber anunciado su regreso a la gubernatura tras 112 días de ausencia. La decisión llegó en medio de una fuerte presión política: la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó, sin mencionarlo directamente, a los funcionarios que anteponen intereses personales al bienestar de la población; gobernadoras y gobernadores de Morena se deslindaron de su decisión de regresar, y organizaciones empresariales y civiles de Sinaloa convocaron a una protesta este lunes para exigir su salida definitiva del cargo. El Congreso del estado sesiona este domingo de manera extraordinaria para definir el procedimiento a seguir.

Política | 23 de agosto de 2026


Un regreso que duró un día

La mañana del viernes 21 de agosto, Rocha Moya notificó al Congreso de Sinaloa su reincorporación como gobernador constitucional, tras 112 días con licencia temporal solicitada el 1 de mayo a raíz de la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con la facción de «Los Chapitos» del Cártel de Sinaloa. En un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, argumentó que tenía el deber de cumplir el mandato popular para el que fue electo, vigente hasta el 31 de octubre de 2027; recordó que se había puesto a disposición de la justicia mexicana, incluida su comparecencia ante la FGR, y subrayó que, tras 112 días de investigación, la propia Fiscalía había señalado que no existían los mínimos elementos de prueba para acreditar delito alguno en su contra. Sin embargo, apenas un día después, el sábado 22 de agosto, presentó ante el Congreso estatal una nueva solicitud de licencia, ya no por un plazo fijo de 30 días como la primera, sino de carácter indefinido, acompañada de un mensaje en el que escribió: «Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo».


El rechazo dentro de Morena

El regreso de Rocha Moya no fue bien recibido dentro de las filas de su propio partido. La presidenta Claudia Sheinbaum, sin mencionarlo de manera directa, cuestionó que un servidor público coloque intereses personales por encima del bienestar de la población, recordó que los cargos públicos son pasajeros y criticó lo que calificó como una «ambición desnuda del poder por el poder». Su postura fue respaldada por gobernadoras y gobernadores de Morena, quienes se deslindaron públicamente de la decisión del mandatario sinaloense y lo llamaron a conducirse con madurez y responsabilidad, al señalar que las decisiones individuales no deben anteponerse al proyecto político del movimiento.


La presión de la sociedad civil y el empresariado

Desde el sábado, sectores de la sociedad civil sinaloense, simpatizantes del PAN y organizaciones empresariales convocaron a una manifestación para este lunes 24 de agosto a las 8:00 horas en la explanada del Palacio de Gobierno, en Culiacán, bajo la consigna «Culiacán Ponte de Pie». La Coparmex Sinaloa, encabezada por Martha Elena Reyes Zazueta, se sumó al llamado y calificó la decisión del mandatario de regresar al cargo como «una vergüenza para Sinaloa», al tiempo que exigió su renuncia y advirtió que la incertidumbre sobre la gobernabilidad del estado podría traducirse en una caída de hasta 35 por ciento en la actividad económica local. La organización empresarial aclaró que no busca pronunciarse sobre la culpabilidad o inocencia de Rocha Moya frente a los señalamientos de Estados Unidos, pero insistió en que el estado necesita un gobernador que atienda la situación de inseguridad y violencia que atraviesa. Pese a que Rocha Moya ya había solicitado la nueva licencia, los organizadores decidieron mantener la protesta, al tratarse de una nueva ausencia temporal y no de una renuncia formal al cargo.


La amenaza del PAN y lo que sigue

El PAN advirtió que, de no resolverse la situación de gobernabilidad en Sinaloa, impulsará una solicitud de desaparición de poderes en la entidad, un mecanismo constitucional excepcional que corresponde activar al Senado de la República. El Congreso del Estado convocó a una sesión extraordinaria este domingo 23 de agosto, a las 11:00 horas, para analizar la nueva solicitud de licencia y determinar, conforme a la Constitución de Sinaloa, el procedimiento a seguir para garantizar la continuidad del Poder Ejecutivo estatal. Hasta el cierre de esta nota no se había informado si Yeraldine Bonilla Valverde, quien ocupó la gubernatura de manera interina durante la primera licencia y había regresado a la Secretaría General de Gobierno apenas el viernes, volvería a asumir el cargo.


La acusación formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya y el proceso de extradición solicitado en su contra continúan sin resolverse. Conforme al artículo 20 de la Constitución mexicana, toda persona debe presumirse inocente mientras no se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por un juez.