Imágenes y videos difundidos en redes sociales el jueves 28 de mayo muestran a pacientes del Hospital General de Zona No. 1 «Nueva Frontera» del IMSS en Tapachula, Chiapas, arrodillados en el piso para poder comunicarse con el personal administrativo, entregar documentos y firmar de recibido a través de ventanillas de trámites construidas a una altura inusualmente baja. El material se viralizó de inmediato y generó indignación, especialmente por las imágenes de adultos mayores en esa posición. El IMSS Chiapas respondió con un comunicado en el que aseguró que las imágenes «están fuera de contexto» y anunció la revisión de las estructuras para realizar las adecuaciones necesarias.

Salud · 30 de mayo de 2026


Lo que muestran las imágenes

Los videos y fotografías que circularon en redes sociales son elocuentes: una mujer joven de rodillas señalando documentos a través de un cristal; una adulta mayor con dificultad para arrodillarse intentando alcanzar la ventanilla con el brazo extendido. Las ventanillas de atención fueron diseñadas a una altura inusualmente baja, lo que obliga a los pacientes a agacharse o incluso arrodillarse para entregar documentos y comunicarse con el personal a través del cristal. Ciudadanos señalaron que la situación es un reflejo de problemas más amplios en el hospital: filas kilométricas, tiempos de espera prolongados y una evidente falta de organización en la gestión de citas.


La respuesta del IMSS: «fuera de contexto»

El IMSS Chiapas emitió un comunicado oficial en el que aseguró que las imágenes difundidas se encuentran «fuera de contexto» y rechazó que exista un trato degradante o deficiente hacia la población usuaria. La institución explicó su postura: «Es importante precisar que la ventanilla fue diseñada para brindar atención tanto a personas con discapacidad como a quienes no la presentan. No obstante, en algunos casos puede dificultar la interacción, por lo que algunos usuarios optan por acercarse, llegando incluso a adoptar posturas inadecuadas; situación que no es generalizada, sino que responde a casos aislados».

Ante las denuncias, el IMSS Chiapas anunció la revisión de la altura de las ventanillas en el hospital y reconoció que se realizarán las adecuaciones necesarias para mejorar la interacción con los usuarios. Sin embargo, la explicación institucional no convenció a quienes cuestionan por qué un hospital inaugurado en agosto de 2021 con la promesa de contar con «la mejor infraestructura» presenta un diseño que compromete la dignidad de sus usuarios apenas cinco años después.


Un hospital nuevo con problemas viejos

El Hospital General de Zona No. 1 «Nueva Frontera» fue inaugurado en agosto de 2021 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con el gobernador Rutilio Escandón y la directora general del IMSS, Zoé Robledo, quien destacó en su momento que el nosocomio contaba con «la mejor infraestructura para brindar los servicios de medicina preventiva en la entidad». El hospital, cuyo nombre hace referencia a la condición fronteriza de Tapachula como puerta de entrada de migrantes centroamericanos, fue presentado como un emblema del acceso a la salud como derecho social.

La controversia por las ventanillas pone en evidencia una contradicción dolorosa: un hospital construido con discurso de dignidad y derechos humanos obliga a sus propios pacientes a arrodillarse para recibir atención administrativa. Ciudadanos señalaron el hecho como una vulneración a la dignidad humana, en particular por el impacto desproporcionado en personas mayores y con problemas de movilidad, quienes representan una parte significativa de la población derechohabiente del IMSS.


Fuentes consultadas: Reforma, Primera Línea, Zócalo de Saltillo, Diario.mx, Chihuahua en Red, gob.mx/IMSS.