Oaxaca de Juárez, Oaxaca, 2 de abril de 2026.

La Procesión del Silencio es una de las manifestaciones religiosas y culturales más importantes de la Semana Santa en la ciudad de Oaxaca, una tradición que cada año reúne a cientos de participantes y espectadores en el Centro Histórico en un ambiente de solemnidad, respeto y recogimiento.

Este año, la procesión se realizará el Viernes Santo 3 de abril y dará inicio a las 18:00 horas en el Templo de la Preciosa Sangre de Cristo, desde donde partirá el contingente que recorrerá diversas calles del Centro Histórico, entre ellas el Andador Macedonio Alcalá, Allende, García Vigil, Independencia y calles aledañas, para posteriormente regresar al punto de partida tras un recorrido de aproximadamente dos a tres horas.

Una procesión en silencio y penumbra

La característica principal de esta procesión es el silencio absoluto durante el recorrido. Los participantes caminan lentamente portando velas, faroles y estandartes religiosos, mientras algunas personas visten túnicas negras o moradas y capirotes, como símbolo de penitencia y luto por la muerte de Jesucristo, que se conmemora el Viernes Santo dentro de la tradición católica.

Durante la procesión también se cargan imágenes religiosas antiguas, principalmente representaciones de la Virgen María en advocaciones de dolor y de Cristo después de la crucifixión. El ambiente suele ser de respeto y contemplación, con las luces de las calles atenuadas y el sonido ocasional de tambores o matracas que marcan el paso del contingente.

Quiénes participan

En la Procesión del Silencio participan cofradías religiosas, parroquias, grupos de fieles, mujeres vestidas de negro en señal de luto, cargadores de imágenes religiosas, músicos y voluntarios que organizan el recorrido. También participan autoridades eclesiásticas y organizaciones religiosas de la ciudad.

Sin embargo, además de los participantes religiosos, cada año acuden cientos de personas como espectadores, entre habitantes de la ciudad, visitantes nacionales y turistas extranjeros que presencian la procesión desde las banquetas y plazas del Centro Histórico.

Antecedentes e historia

Las procesiones de Semana Santa tienen su origen en tradiciones católicas traídas a México durante la época colonial por las órdenes religiosas, particularmente dominicos, franciscanos y agustinos, quienes organizaron representaciones públicas de la Pasión de Cristo como parte de la evangelización.

En Oaxaca, estas tradiciones se fueron adaptando con el paso del tiempo y la Procesión del Silencio se consolidó como una de las celebraciones más solemnes del calendario religioso local. Aunque su origen es religioso, con los años la procesión también se convirtió en una tradición social y cultural que forma parte de las celebraciones de Semana Santa en la ciudad.

Tradición cultural de la ciudad

Actualmente, la Procesión del Silencio ya no es únicamente un acto religioso, sino también una tradición cultural y turística de Oaxaca. Forma parte de las actividades más representativas de la Semana Santa en la ciudad y es considerada una de las procesiones más importantes del país.

Para muchas personas, más allá del significado religioso, la procesión representa una tradición histórica, una expresión cultural y una manifestación del patrimonio intangible de la ciudad, ya que combina elementos religiosos, históricos, culturales y turísticos en uno de los eventos más emblemáticos del año en el Centro Histórico de Oaxaca.