Por ejemplo, Eva Pérez Sánchez, artesana que tiene más de medio siglo de elaborar trajes regionales de cadenilla comparte que para un huipil o una enagua, el tiempo de elaboración es de mínimo 30 días.
La cadenilla es un tipo de artesanía que se elabora usando un hilo delgado de algodón y se confecciona con una maquina de costura especial para hacer este tejido y que tiene un costo entre 15 y 20 mil pesos, explicó la mujer, quién es considerada una maestra de este arte tradicional.
A través de una publicación en redes sociales, denunciaron que desde hace varios meses se ofertan prendas supuestamente de cadenillas, pero no son elaboradas por una artesana, sino una máquina programada.
Ana Laura Palacios, coordinadora de la tienda virtual “Manos de Mar”, que promueve textiles elaborados bajo un trabajo en conjunto con artesanas y artesanos de San Mateo del Mar, Oaxaca recalcó que siguen “cosificando” a las prendas tradicionales.
En la pagina de “Manos de Mar”, la defensora textil expuso un documento llamado ¿Cómo reconocer un huipil de cadenilla artesanal a uno industrial?, en el que describe con textos y fotografías sencillos pasos de como identificar la apropiación cultural inadecuada.
Para la joven es importante que se valore que un huipil no es un producto en serie, sino una prenda donde el artesano o la artesana elabora cuidadosamente, cuidando los detalles y las formas.
“Cuando se teje un huipil se lleva un proceso, va implícito los sentimientos, es un tiempo que la artesana dedicada con mucho cariño y amor, porque sabe que quien lo portará lo lucirá con mucha admiración, por eso nuestras prendas son tejidas cuidadosamente para otras mujeres, aquí transmitimos nuestro ser, nuestros momentos, sueños, nuestro territorio, todo va conjugado en un huipil”, recalcó.