Cada 16 de septiembre México conmemora el inicio de la lucha de Independencia, no su consumación. El levantamiento encabezado por Miguel Hidalgo comenzó en la madrugada de 1810 y la separación de España se concretó hasta 1821. En torno a la celebración también persiste una historia muy repetida: que Porfirio Díaz trasladó el Grito a la noche del 15 para hacerlo coincidir con su cumpleaños. El dato de su nacimiento es cierto, pero la explicación sobre el cambio de fecha es mucho más compleja.

Cultura | 16 de septiembre de 2026

Este 16 de septiembre se cumplen 216 años del inicio de la lucha por la Independencia de México, una fecha convertida en una de las principales celebraciones nacionales aunque, históricamente, el país todavía tardaría más de una década en consumar su separación de España.

La explicación está en lo que se decidió recordar: México convirtió en su gran fecha patria el comienzo de la insurgencia, encabezada por Miguel Hidalgo y Costilla, y no el día en que concluyó la guerra.

El 16 de septiembre de 1810 comenzó la lucha, no terminó

Durante la madrugada del 16 de septiembre de 1810, después de que la conspiración de Querétaro fuera descubierta, Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y otros participantes decidieron adelantar el levantamiento.

En Dolores, Guanajuato, el repique de la campana parroquial convocó a la población y Hidalgo llamó a sumarse a la insurrección. Ese episodio pasó a la historia como el Grito de Dolores.

Pero México no se independizó esa mañana.

La guerra atravesó distintas etapas y continuó después de las muertes de Hidalgo, Allende y posteriormente José María Morelos. La Independencia se considera consumada hasta el 27 de septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante entró en la Ciudad de México, encabezado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero.

Es decir, entre el inicio de la rebelión y su consumación transcurrieron 11 años.

Ya en 1813, Morelos había propuesto en Sentimientos de la Nación que cada 16 de septiembre se solemnizara el aniversario del día en que había comenzado el movimiento. Años después, durante la presidencia de Guadalupe Victoria, la fecha quedó consolidada como una de las principales celebraciones nacionales.

Entonces, ¿por qué damos el Grito el 15?

Aquí comienza una de las confusiones más extendidas de las fiestas patrias.

El acontecimiento histórico ocurrió durante la madrugada del 16 de septiembre, pero actualmente la ceremonia oficial del Grito se realiza la noche anterior, el día 15.

Una versión muy conocida asegura que Porfirio Díaz cambió la celebración porque había nacido el 15 de septiembre de 1830, en Oaxaca, y quiso hacer coincidir las fiestas patrias con su cumpleaños.

El cumpleaños de Díaz está perfectamente documentado. Lo que no puede sostenerse con la misma certeza es que él haya inventado por ese motivo la celebración nocturna del día 15.

Investigaciones históricas señalan que desde décadas antes del Porfiriato ya existían festejos en la víspera del 16. El historiador Alfredo Ávila, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, ha señalado que existen testimonios desde la década de 1820 sobre celebraciones iniciadas la noche anterior, relacionadas además con la tradición de las llamadas verbenas de la víspera.

Documentos estudiados por el INAH también registran que desde las primeras celebraciones oficiales de la Independencia, en 1825, las actividades abarcaban tanto el 15 como el 16 de septiembre.

Por ello, la afirmación de que Díaz simplemente “cambió la fecha” para festejar su cumpleaños es una explicación incompleta.

Lo que sí hizo Porfirio Díaz

El régimen de Porfirio Díaz sí tuvo un papel decisivo en la consolidación del ritual tal como hoy se conoce.

En 1896, por orden del presidente, la histórica Campana de Dolores fue trasladada desde Guanajuato hasta Palacio Nacional, en la Ciudad de México. Desde entonces el repique de esa campana quedó integrado al ceremonial presidencial.

La coincidencia con el cumpleaños de Díaz probablemente ayudó a reforzar la asociación entre las celebraciones del 15 y su figura, y existen incluso fuentes oficiales que durante años reprodujeron la explicación de que el mandatario había adelantado la ceremonia por esa razón.

Sin embargo, otras investigaciones y archivos muestran que los festejos nocturnos del 15 ya eran anteriores a su gobierno.

Así, más que inventar desde cero la celebración del día 15, el Porfiriato contribuyó a institucionalizar y darle su forma moderna a una tradición que ya estaba desarrollándose.

El Grito actual tampoco reproduce exactamente el de Hidalgo

Otra diferencia está en las palabras.

El ritual contemporáneo incluye vivas a los héroes de la Independencia y termina tradicionalmente con varios “¡Viva México!”, pero no existe evidencia de que Hidalgo haya pronunciado exactamente la arenga que hoy se recrea.

Los testimonios históricos describen un llamado a levantarse contra el gobierno virreinal y a eliminar tributos y otras cargas. Los “vivas” y los nombres pronunciados durante la ceremonia fueron incorporándose con el tiempo.

La ceremonia actual es, por tanto, una representación simbólica del inicio de la insurgencia, no una reproducción literal de lo ocurrido en Dolores en 1810.

México no está solo: septiembre concentra varias independencias latinoamericanas

México comparte el periodo de sus fiestas patrias con varios países de América Latina.

Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica conmemoran su Independencia el 15 de septiembre, debido a la firma en Guatemala del Acta de Independencia de Centroamérica en 1821. Incluso ahí existen particularidades: la noticia tardó semanas en llegar a algunos territorios y, en Costa Rica, por ejemplo, los acontecimientos locales relacionados con la separación política continuaron después del 15.

Chile celebra sus Fiestas Patrias el 18 de septiembre, pero también hay una similitud con México: esa fecha recuerda la instalación de la Primera Junta Nacional de Gobierno de 1810 y no la consumación definitiva de su independencia, proclamada años después.

De esta forma, las fechas nacionales no siempre corresponden al momento jurídico o militar en que terminó un proceso independentista. En varios países se eligió el acontecimiento que simbolizó el comienzo de la ruptura con el orden colonial.

16 de septiembre: el día en que comenzó una historia de 11 años

Por eso México celebra hoy.

El 16 de septiembre no fue el día en que terminó la dominación española, sino aquel en que comenzó una insurrección que se transformaría durante los siguientes 11 años hasta desembocar en la Independencia.

Y la noche del 15, con campanas, banderas y el tradicional Grito, es resultado de más de dos siglos de construcción de una ceremonia nacional: una tradición que comenzó a formarse mucho antes de Porfirio Díaz, aunque durante su gobierno adquirió varios de los elementos con los que todavía se identifica.