Más de 800 mil estudiantes de educación básica y media superior en Oaxaca permanecen sin clases tras el paro indefinido de labores iniciado el lunes 25 de mayo por la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). El magisterio mantiene un plantón en el Zócalo de la capital oaxaqueña y, tras siete horas de negociaciones con el gobierno federal el martes, dio un ultimátum de 24 horas para obtener respuestas concretas por escrito a una lista de 79 demandas. La mesa de diálogo no ha producido acuerdos y la disidencia advierte que las movilizaciones se intensificarán si no hay soluciones.

Capital · 27 de mayo de 2026


El paro, respaldado por las bases

La movilización arrancó la mañana del lunes con una marcha que partió del Monumento a Benito Juárez, en el cruce de las carreteras federales 190 y 175, hacia el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca. Contingentes de las ocho regiones del estado confluyeron en el primer cuadro de la capital, donde el magisterio instaló casas de campaña y estructuras para un plantón de duración indefinida en el Zócalo.

Yenny Aracely Pérez Martínez, secretaria general de la Sección 22, subrayó que la decisión de ir al paro no fue una determinación de la dirigencia sino un mandato directo de la base sindical, ratificado mediante consulta y avalado por la Asamblea Nacional Representativa de la CNTE. «El paro, el paro, ¡es culpa del Estado!» y «¡Mentira, no es cierto, nada está resuelto!» fueron algunas de las consignas que corearon los docentes durante las marchas del lunes. A las movilizaciones se sumaron organizaciones civiles y la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado de Oaxaca (CENEO).


Un pliego de 79 demandas sin respuesta

El núcleo del conflicto radica en el incumplimiento de acuerdos suscritos durante la jornada de lucha de 2025, según señaló la propia dirigencia sindical. Entre las exigencias de carácter federal destaca la abrogación de la reforma educativa de los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un aumento salarial que impacte directamente el sueldo base, la revisión del sistema de pensiones y la basificación de docentes en condición irregular.

En el ámbito estatal, la Sección 22 responsabiliza al gobernador Salomón Jara Cruz de incumplir compromisos concretos: la entrega de mobiliario, equipo tecnológico y uniformes escolares, así como la contratación de personal para las más de 13 mil escuelas de la entidad. A esto se agregan adeudos de becas a estudiantes, pagos pendientes a padres de familia por uniformes y la atención a la crisis de seguridad que, señala el magisterio, afecta de forma especialmente grave al Istmo de Tehuantepec, en particular en Juchitán de Zaragoza.


Siete horas de negociación y «poca voluntad»

El martes 26 de mayo, la Sección 22 se sentó a negociar durante siete horas en la Secretaría de Gobernación. La mesa fue presidida por la titular de esa dependencia, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; el secretario de Educación Pública, Mario Delgado; el gobernador Salomón Jara, y el director del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama. Al concluir la reunión, la dirigente magisterial calificó el encuentro de «excesivamente largo» y denunció «poca voluntad del gobierno» y respuestas «poco favorables» a las 79 demandas oaxaqueñas planteadas.

Por su parte, la secretaria de Gobernación informó que el gobierno revisa «uno a uno» los 39 puntos presentados por los docentes —cifra distinta a la que maneja la CNTE—, y sostuvo que las negociaciones continúan en curso. El gobierno federal ha señalado que su objetivo es mantener un «diálogo respetuoso» y alcanzar acuerdos antes de que las protestas escalen.


Ultimátum y amenaza de nuevas acciones

Ante la falta de compromisos concretos, la Sección 22 emitió un ultimátum: el gobierno federal tiene 24 horas para entregar por escrito soluciones puntuales a cada una de las 79 demandas locales. De no recibir una respuesta satisfactoria, el sindicato adelantó que continuarán los bloqueos carreteros en la capital oaxaqueña, y que este miércoles 27 de mayo se dará a conocer el plan de acción para la Ciudad de México.

El escenario se enmarca además en la cuenta regresiva hacia el 1 de junio, fecha en que la CNTE tiene anunciado el inicio de un paro nacional indefinido. La Sección 22 ha dejado claro que ese plazo tampoco está sujeto a negociación. Si las tratativas fracasan, la disidencia magisterial podría ampliar los bloqueos, la toma de instalaciones y otras acciones en múltiples estados, con impacto directo en la circulación vial, el comercio y los servicios en las zonas afectadas.


Más de 800 mil alumnos sin clases

El impacto educativo del paro es de gran magnitud. Desde el lunes 25 de mayo, alrededor de 850 mil estudiantes de educación básica y media superior en Oaxaca no acuden a clases. La suspensión abarca prácticamente todos los niveles, desde preescolar hasta bachillerato, en las 13 mil escuelas donde la Sección 22 tiene presencia. No existe aún una fecha estimada de regreso a las aulas mientras las negociaciones permanezcan sin resolución.


Fuentes consultadas: La Jornada, Excélsior, El Financiero, Quadratín Oaxaca, Heraldo de México Oaxaca, El Imparcial, N+/NMás.