María Adela Morales Correa, arquitecta de 26 años originaria de Chetumal, Quintana Roo, fue reportada como desaparecida el 11 de abril tras perder contacto con su familia mientras buscaba trabajo en la Ciudad de México. Después de casi diez días de búsqueda, su madre la localizó internada en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, en el sur de la capital. La joven permanece en la institución desde el 9 de abril bajo circunstancias que su familia califica de irregulares: no les han permitido revisar su expediente médico, una persona ajena a la familia figura como responsable de su ingreso, y la única visita fue posible gracias a un amparo. El caso está bajo investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

Nacional
28 de abril de 2026


De Chetumal a la CDMX: una oferta de trabajo y el silencio

María Adela Morales Correa había dejado Chetumal desde enero de 2026 para buscar oportunidades en la Ciudad de México. De acuerdo con su familia, el 11 de abril acudió a lo que parecía ser una entrevista de trabajo y a partir de ese momento dejó de tener comunicación con sus seres queridos vía WhatsApp. Su madre, Cristina Ramírez, presentó la denuncia formal por desaparición ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México el 13 de abril, con el folio D/01218/2026/CBP, lo que activó los protocolos de búsqueda en coordinación con la Comisión de Búsqueda local.

Según información recabada por la familia, María Adela habría conocido a través de redes sociales a una mujer que se identificó como Georgina Reus, aunque posteriormente fue identificada como Andrea Hernández Martínez, con quien compartía residencia y gastos en la capital. Esta persona figura actualmente como responsable del ingreso de María Adela al Instituto Nacional de Psiquiatría, en lugar de algún familiar directo.


La madre viajó a buscarla por su cuenta: así la encontró

Ante la falta de avances institucionales, Cristina Ramírez viajó desde Quintana Roo a la Ciudad de México para buscar a su hija por cuenta propia. Recorrió hospitales, fiscalías y dependencias hasta que, a través de una amiga de María Adela, obtuvo una pista que la condujo al Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, dependiente de la Secretaría de Salud federal, ubicado en el sur de la capital. El hallazgo no fue resultado de una notificación oficial de las autoridades, sino de la búsqueda directa de la madre.

Lo que encontró generó aún más alarma: María Adela está internada en esa institución desde el 9 de abril —dos días antes de que fuera reportada como desaparecida por su familia—, y el hospital registra su ingreso con una carpeta que data de tres años atrás, según denunció la madre. Cristina logró verla únicamente una vez, gracias a la promoción de un amparo. «Mi hija estaba muy nerviosa, llorando. Me dijo que no me podía decir nada, solo que le pasaron cosas», relató en entrevista con ADN Noticias.


Las irregularidades que denuncia la familia

La familia de María Adela acumula una serie de señalamientos sobre el manejo institucional del caso. El Instituto Nacional de Psiquiatría no ha proporcionado información sobre las razones del internamiento ni el diagnóstico médico de la joven, argumentando protocolos de confidencialidad. La madre no figura como responsable del expediente: ese lugar lo ocupa la mujer con quien María Adela compartía vivienda. Además, según el testimonio de Cristina, un funcionario de la Fiscalía capitalina le recomendó que «no siguiera investigando porque le podía salir contraproducente», declaración que la familia rechazó y que no ha sido confirmada ni desmentida oficialmente por la dependencia.

Carmen Galván, prima de la joven, fue quien primero alertó públicamente a través de Facebook: «Ayúdenme a compartir, mi prima está desaparecida. No dan razón de ella. Solo sabemos que está internada en el hospital psiquiátrico. Mi tía está ahí y no la dejan ver a su hija». La publicación se viralizó y detonó la atención mediática sobre el caso.


El temor de la familia: trata de personas y falsas ofertas de empleo

La madre de María Adela expresó públicamente su temor de que su hija haya podido ser víctima de trata de personas durante el período en que se desconocía su paradero. Las autoridades no han confirmado ni descartado esta hipótesis. El caso se inscribe en un contexto de creciente preocupación por las falsas ofertas de trabajo difundidas en redes sociales, que en semanas recientes han derivado en otros casos de mujeres desaparecidas en la Ciudad de México.

Por su parte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mantiene el caso bajo seguimiento. La familia exige acceso al expediente médico, explicación sobre las circunstancias del internamiento y contacto directo y sin restricciones con María Adela.


Esta nota aplica criterios de cuidado periodístico reforzados: el caso involucra a una persona en una institución de salud mental bajo circunstancias que están bajo investigación. No se especula sobre el diagnóstico ni el estado clínico de María Adela Morales. Las denuncias sobre posibles delitos son atribuidas a quienes las formulan y no han sido confirmadas por autoridades judiciales. La investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México se encuentra en curso; no hay personas imputadas formalmente a la fecha de publicación.


Fuentes consultadas: El Heraldo de México; Milenio; El Financiero; Quinto Poder; Noticias NPI; Yucatán.com.mx; PorEsto; Sopitas; Telediario México; ADN Noticias; declaraciones de Cristina Ramírez (madre de María Adela) y Carmen Galván (prima); Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (folio D/01218/2026/CBP).