Médicos, enfermeras y trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mantienen movilizaciones en Oaxaca y otras entidades del país para denunciar escasez de medicamentos, saturación hospitalaria, sobrecarga laboral y deficiencias en las instalaciones médicas. Los manifestantes aseguran que sus exigencias no buscan perjudicar a los derechohabientes, sino garantizar una atención digna y segura.

Salud | 12 de octubre de 2026

La inconformidad del personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) continúa creciendo en Oaxaca, donde trabajadores de distintas áreas médicas y administrativas han salido a las calles para exigir mejores condiciones laborales y recursos suficientes para atender a la población.

Durante las protestas realizadas en los últimos días, médicos, enfermeras, camilleros y otros empleados denunciaron carencias que, aseguran, afectan directamente la calidad de los servicios de salud, entre ellas la falta de medicamentos, materiales de curación, equipo médico y espacios adecuados para la hospitalización de pacientes.

Bajo consignas como “No faltan ganas, faltan insumos”, los trabajadores han buscado llamar la atención sobre una problemática que, sostienen, no se limita a sus condiciones salariales, sino que involucra el derecho de miles de personas a recibir atención médica oportuna.

Las movilizaciones en la capital oaxaqueña han provocado afectaciones viales en las inmediaciones de instalaciones hospitalarias y forman parte de una jornada de protestas que se ha extendido a distintas entidades del país.

Pacientes en pasillos y personal que trabaja sin materiales suficientes

Uno de los principales reclamos del personal médico es la saturación de los hospitales y las dificultades para brindar atención en espacios adecuados.

Los manifestantes han difundido imágenes de pacientes que permanecen en pasillos o esperan la disponibilidad de camas y consultorios, situaciones que consideran incompatibles con las condiciones de privacidad, seguridad y dignidad que deben garantizar las instituciones públicas de salud.

También denunciaron que, ante la escasez de suministros, algunos trabajadores han tenido que adquirir herramientas o materiales con sus propios recursos para continuar desempeñando sus funciones.

A ello se suman señalamientos sobre equipos deteriorados, mantenimiento insuficiente y cargas de trabajo excesivas que, de acuerdo con los inconformes, incrementan la presión sobre quienes atienden diariamente a los derechohabientes.

Los trabajadores enfatizaron que sus protestas no están dirigidas contra los pacientes, sino contra las condiciones que dificultan brindarles un servicio adecuado.

La demanda central es que tanto los usuarios como el personal de salud cuenten con instalaciones, medicamentos, equipo y condiciones suficientes para garantizar una atención segura.

Aunque las denuncias han sido documentadas mediante testimonios y material difundido por los manifestantes, todavía no existe una evaluación pública independiente que permita determinar el alcance preciso de las carencias señaladas en cada unidad médica de Oaxaca.

Denuncian presiones y posibles represalias contra manifestantes

Además de las deficiencias hospitalarias, algunos trabajadores acusaron a directivos de intentar limitar las expresiones de inconformidad mediante advertencias y presuntas amenazas de sanciones laborales.

Los inconformes sostienen que estas medidas buscan desalentar su participación en las movilizaciones y evitar que hagan públicas las condiciones en las que desempeñan sus actividades.

Hasta ahora, estos señalamientos no cuentan con una resolución administrativa o judicial que confirme responsabilidades individuales.

Los manifestantes también cuestionaron la actuación de la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), al considerar que no ha representado adecuadamente sus demandas.

Entre las exigencias de algunos grupos se encuentra la salida de Rafael Olivos Hernández, secretario general del sindicato, así como una mayor participación de los trabajadores en las decisiones relacionadas con sus condiciones laborales.

Protestas también alcanzan a la Ciudad de México

Las inconformidades forman parte de un movimiento nacional que ha realizado marchas, concentraciones y bloqueos en distintas entidades.

El pasado 9 de octubre, trabajadores del IMSS se movilizaron en la Ciudad de México, donde bloquearon avenidas importantes para exigir mejoras salariales, abasto de medicamentos, mejores condiciones laborales y atención a sus demandas sindicales.

En Oaxaca, las protestas también se han registrado en municipios como Salina Cruz, donde personal del Hospital General de Zona número 2 denunció el 1 de octubre la falta de medicamentos y suministros básicos, incluidos guantes y materiales odontológicos.

La movilización de los trabajadores oaxaqueños ha puesto de manifiesto que las inconformidades se extienden tanto a las condiciones de contratación como al funcionamiento cotidiano de los servicios médicos.

Para el miércoles 14 de octubre, grupos de trabajadores han anunciado una nueva movilización nacional, aunque han señalado que buscan realizarla sin suspender masivamente sus labores ni perjudicar la atención hospitalaria.

IMSS asegura que los servicios médicos continúan operando

Ante las protestas, el Instituto Mexicano del Seguro Social informó que sus hospitales y unidades médicas permanecen en funcionamiento y que los servicios esenciales están garantizados.

La institución aseguró que continúan operando las áreas de urgencias, hospitalización, terapia intensiva, atención de partos y hemodiálisis, además de solicitar a los manifestantes que mantengan libres los accesos para ambulancias y pacientes.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, reconoció la existencia de desafíos operativos relacionados con el abasto de insumos, los tiempos de espera, el mantenimiento de las instalaciones y la cobertura de plazas, aunque destacó que la institución ha incrementado su personal y capacidad de atención durante los últimos años.

De acuerdo con los datos presentados por el propio instituto, entre el 2 y el 9 de octubre se realizaron 30 mil 583 cirugías, 662 mil consultas de especialidad y aproximadamente dos millones de consultas de medicina familiar en todo el país.

Estas cifras muestran la magnitud de los servicios que presta el Seguro Social, pero no permiten establecer por sí solas si las necesidades de atención están completamente cubiertas ni resolver las denuncias específicas de desabasto.

Incremento salarial del 6.8%, otro punto de conflicto

La controversia también involucra el aumento salarial de 6.8% aprobado por el Congreso Nacional del SNTSS, que será sometido a consulta entre los trabajadores el próximo 14 de octubre.

La propuesta contempla un incremento de 2.9% al salario tabular y 3.9% en prestaciones.

Sin embargo, grupos de trabajadores han expresado su rechazo al considerar insuficiente el ajuste frente a sus necesidades y responsabilidades.

La consulta se realizará mediante voto personal, libre, directo y secreto, con acompañamiento del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

El IMSS manifestó que respetará el resultado del ejercicio y reiteró que mantiene espacios de diálogo para atender las inconformidades.

Otras exigencias, como el regreso al anterior Régimen de Jubilaciones y Pensiones y la eliminación de las Afores, requerirían modificaciones legales que exceden las facultades administrativas del instituto.

La atención digna, en el centro de las demandas

Más allá del conflicto salarial y sindical, las protestas han puesto sobre la mesa una discusión sobre las condiciones de atención que deben ofrecer los hospitales públicos.

Los trabajadores sostienen que las deficiencias materiales no solamente generan dificultades para el personal, sino que también repercuten en los tiempos de espera, la seguridad de los procedimientos y la experiencia de los pacientes y sus familias.

La situación adquiere especial importancia en Oaxaca, donde numerosos derechohabientes dependen de los servicios del IMSS para recibir consultas, cirugías, tratamientos especializados y atención de urgencias.

Aunque la institución ha garantizado la continuidad de los servicios médicos, permanece pendiente determinar el alcance de las carencias denunciadas y las medidas concretas que se adoptarán para resolverlas.

Por ahora, las movilizaciones continuarán siendo un mecanismo de presión para exigir respuestas tanto de las autoridades institucionales como de la dirigencia sindical.

El reclamo de fondo es que la atención médica digna no dependa únicamente del esfuerzo del personal sanitario, sino de un sistema capaz de proporcionar los recursos necesarios para proteger la salud de quienes trabajan y de quienes necesitan ser atendidos.