Bob Mackie, legendario diseñador de vestuario detrás de algunas de las imágenes más reconocibles de Cher, Carol Burnett, Diana Ross y Tina Turner, murió este lunes a los 87 años. Durante más de seis décadas convirtió lentejuelas, transparencias, plumas y pedrería en un lenguaje propio que trascendió la moda para formar parte de la historia de la televisión, la música y el espectáculo estadounidense.

Espectáculos | 14 de septiembre de 2026

Muere en California a los 87 años

La muerte de Bob Mackie fue anunciada este lunes 14 de septiembre a través de sus cuentas oficiales. El diseñador falleció a los 87 años en Palm Springs, California, a consecuencia de una neumonía.

Robert Gordon Mackie nació el 24 de marzo de 1939 en Monterey Park, California, y desde joven buscó abrirse camino en el diseño de vestuario. Antes de que su nombre apareciera asociado con algunas de las mayores estrellas del espectáculo, trabajó como ilustrador y asistente dentro de los equipos de importantes diseñadores de Hollywood.

Entre aquellos primeros trabajos se encuentra un episodio que décadas después continuaría relacionado con su nombre: cuando trabajaba para Jean Louis, Mackie realizó el boceto del vestido cubierto de cristales que Marilyn Monroe utilizó en 1962 para cantar “Happy Birthday” al presidente John F. Kennedy.

Aunque aquella pieza perteneció profesionalmente al trabajo de Jean Louis, el dibujo realizado por el entonces joven Mackie se convirtió en uno de los primeros vínculos de su carrera con un momento histórico de la cultura popular.

Cher y una de las asociaciones más importantes de la moda

La relación creativa que terminó definiendo buena parte de su carrera fue la que construyó con Cher.

Mackie ayudó a desarrollar la espectacular imagen que acompañó a la cantante durante décadas: vestidos transparentes, siluetas que dejaban gran parte del cuerpo descubierto, enormes tocados, plumas, cristales y prendas concebidas para llamar la atención desde un escenario o una alfombra roja.

Entre sus trabajos más recordados se encuentra el conjunto que Cher utilizó en los premios Oscar de 1986: una creación negra que dejaba descubierto el abdomen y estaba acompañada por un enorme tocado de plumas.

También estuvo detrás de diferentes versiones del llamado “naked dress” que la cantante llevó desde los años setenta y del vestuario transparente utilizado en el video de If I Could Turn Back Time.

La colaboración entre ambos se extendió durante décadas y convirtió a Mackie en una pieza fundamental de la identidad visual de Cher.

De Tina Turner y Diana Ross a Elton John

Su trabajo, sin embargo, estuvo lejos de limitarse a una sola estrella.

A lo largo de su carrera diseñó vestuario para figuras como Diana Ross, Tina Turner, Liza Minnelli, Judy Garland, Elton John, Bette Midler, Mitzi Gaynor, Barbra Streisand y Dolly Parton, entre muchas otras.

Sus diseños buscaban ampliar la personalidad de quien los llevaba. Podían ser extravagantes, sensuales, humorísticos o deliberadamente excesivos, pero estaban pensados principalmente para funcionar sobre un escenario.

Una de sus piezas más reconocibles para Tina Turner fue el llamado vestido de fuego, utilizado por la cantante después de su separación profesional y personal de Ike Turner. Su diseño, construido con tonos y formas que evocaban llamas, terminó asociado con la nueva etapa de independencia de la artista.

Elton John también recurrió al diseñador para algunos de sus extravagantes vestuarios, incluido un recordado traje de pato utilizado durante una presentación en 1980.

El vestido hecho con una cortina que terminó en el Smithsonian

Mackie también demostró que un vestuario memorable no tenía que ser necesariamente elegante.

Durante los 11 años de The Carol Burnett Show fue responsable del vestuario del programa y creó prendas para sketches, actuaciones musicales y numerosos invitados.

De ahí surgió una de las creaciones más famosas de su carrera.

En 1976, para el sketch Went with the Wind!, una parodia de Gone with the Wind, Carol Burnett apareció utilizando un vestido confeccionado como si hubiera arrancado unas cortinas de una ventana: la barra permanecía atravesada sobre sus hombros.

El absurdo de la prenda, combinado con la interpretación de Burnett, convirtió la escena en uno de los momentos más recordados de la televisión estadounidense.

Décadas después, en 2009, Mackie y Burnett donaron el vestuario al Museo Nacional de Historia Estadounidense del Smithsonian.

Nueve Emmy, tres nominaciones al Oscar y un Tony

Su carrera también recibió amplio reconocimiento dentro de la industria.

La Academia de Televisión registra 32 nominaciones al Emmy para Bob Mackie y nueve premios obtenidos a lo largo de su trayectoria. En 2002 fue incorporado al Salón de la Fama de la institución.

En cine recibió tres nominaciones al Oscar por diseño de vestuario por Lady Sings the Blues, Funny Lady y Pennies from Heaven.

Décadas después volvió a recibir uno de los mayores reconocimientos de su carrera.

En 2019 ganó el premio Tony al Mejor Diseño de Vestuario de un Musical por The Cher Show, producción de Broadway basada en la vida y carrera de Cher, en la que volvió a trabajar con la estética que ambos habían construido durante décadas.

Ese mismo año recibió el Geoffrey Beene Lifetime Achievement Award del Council of Fashion Designers of America por el conjunto de su trayectoria.

Su influencia llegó a nuevas generaciones

Aunque su nombre quedó profundamente ligado al espectáculo de las décadas de 1960, 1970 y 1980, las creaciones de Mackie continuaron reapareciendo en nuevas generaciones.

Diseños originales o de archivo han sido utilizados por artistas como Miley Cyrus, Zendaya, Sabrina Carpenter y Taylor Swift, mientras varias de sus piezas históricas han vuelto a cobrar relevancia en exposiciones, alfombras rojas y subastas.

Su estética también ayudó a anticipar buena parte de la actual cultura de la alfombra roja: vestuarios concebidos no simplemente para vestir a una celebridad, sino para producir una imagen destinada a permanecer en la memoria colectiva.

Su trabajo influyó además en la estética camp, el drag, el vestuario de conciertos y la manera en que las estrellas utilizan la moda como extensión de su personaje público.

Mucho más que lentejuelas

Reducir el trabajo de Bob Mackie a plumas, cristales y lentejuelas sería quedarse únicamente con la parte más visible de su legado.

Detrás de la extravagancia existía una comprensión precisa del escenario, el movimiento, la iluminación y, principalmente, de la persona que utilizaría cada prenda.

Mackie diseñaba para que un vestuario pudiera contar algo antes incluso de que el artista hablara, cantara o comenzara a actuar.

Por eso varias de sus creaciones dejaron de ser únicamente ropa para convertirse en imágenes identificables por sí mismas: las cortinas de Carol Burnett, el tocado de Cher, las llamas de Tina Turner o los extravagantes trajes de Elton John.

Bob Mackie ayudó a demostrar que el vestuario podía construir una estrella tanto como una canción, una película o una actuación.

Su muerte cierra una carrera de más de seis décadas, pero las imágenes que creó permanecen profundamente integradas a la historia de la cultura pop.