La Coordinación Estatal de Protección Civil alertó sobre un evento de mar de fondo que recorrió la costa oaxaqueña desde el 29 de agosto, trayendo consigo oleaje fuerte y corrientes de resaca que afectan desde Santiago Pinotepa Nacional hasta San Mateo del Mar. El fenómeno oceanográfico, generado por tormentas en zonas lejanas del océano Pacífico, representa un riesgo significativo para bañistas, pescadores y operadores turísticos en la región.

Regiones de Oaxaca | 31 de agosto de 2026


Un fenómeno que viaja a través del Pacífico

El mar de fondo es un fenómeno oceanográfico de gran importancia en las costas mexicanas del Pacífico. A diferencia del oleaje común generado por vientos locales, el mar de fondo consiste en olas largas, uniformes y de gran energía que se originan en tormentas y sistemas meteorológicos ubicados a cientos o miles de kilómetros de distancia. Estas olas viajan grandes distancias a través del océano, transportando acumulaciones considerables de energía hasta que finalmente impactan las costas.

El proceso es simple pero poderoso: tormentas intensas en el océano Pacífico, frecuentemente originadas en el hemisferio sur, generan un oleaje de período largo que se desplaza hacia el norte durante días. En su trayecto, las olas pueden recorrer miles de kilómetros, permaneciendo relativamente intactas mientras ceden su energía al agua. Cuando alcanzan las playas mexicanas, ese oleaje impacta con una potencia considerable, frecuentemente imposible de contener con infraestructura convencional como rompeolas.

La apariencia engañosa del fenómeno representa uno de sus mayores peligros. Aunque el cielo pueda estar despejado y las condiciones locales parezcan estables, el océano guarda acumulada una energía capaz de transformar completamente las condiciones del litoral en cuestión de minutos. Es por esto que las alertas de mar de fondo se mantienen vigentes incluso cuando no hay tormenta visible en la zona afectada.


Cobertura geográfica: del Istmo a la Costa

El evento iniciado el 29 de agosto se extendió a lo largo de la línea costera de Oaxaca, desde Santiago Pinotepa Nacional en la región de la Costa Chica, hasta San Mateo del Mar, ya en el Golfo de Tehuantepec. Históricamente, la región del Istmo de Tehuantepec ha sido la más afectada por este fenómeno, debido a su ubicación geográfica en la franja más angosta de México, entre el océano Pacífico y el Golfo de México.

Las playas de mayor impacto incluyen los destinos turísticos principales: Puerto Escondido, conocido mundialmente como zona de surf; las Bahías de Huatulco, con sus nueve playas protegidas; Salina Cruz, importante puerto comercial; y municipios costeros como Puerto Ángel, Mazunte y Zipolite. En eventos anteriores, estas zonas han reportado oleaje de hasta 2 a 3 metros de altura, acompañado de corrientes de resaca que pueden arrastrar hacia mar abierto a cualquier persona incauta.


Riesgos inmediatos y protecciones decretadas

Durante eventos de mar de fondo, las autoridades costeras de Oaxaca han tomado decisiones progresivas: cierre de puertos a embarcaciones menores, restricción de acceso a playas mediante la colocación de banderas rojas, y suspensión de actividades acuáticas recreativas. El impacto no es limitado a bañistas: pescadores de artesanal pierden días de trabajo, operadores de turismo activo ven canceladas sus servicios, y comerciantes locales que dependen de la afluencia costera enfrentan pérdidas significativas.

La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) emitió una serie de recomendaciones dirigidas a población y visitantes: extremar precauciones en playas, zonas rocosas y escolleras; evitar ingresar al mar durante oleaje elevado; respetar los señalamientos de seguridad; y en caso de ser arrastrado por una corriente de resaca, mantener la calma y no nadar directamente contra la corriente. Se enfatizó especial vigilancia sobre menores y personas adultas mayores, grupos de mayor vulnerabilidad ante estos eventos.


Temporada de riesgo anual

El mar de fondo no es un evento aleatorio sino un fenómeno estacional predecible. En Oaxaca y otros estados del Pacífico mexicano, los meses de mayor incidencia son de mayo a noviembre, coincidiendo con la temporada de tormentas tropicales y huracanes en el océano. Estos sistemas meteorológicos lejanos son los generadores primarios de la energía oceanográfica que posteriormente viaja hacia las costas oaxaqueñas.

En 2026, el estado ha registrado múltiples eventos de mar de fondo. En marzo y abril fueron reportados oleajes de hasta 2.5 metros en playas de Puerto Escondido y Huatulco. En junio, científicos especularon que el aumento de temperaturas oceánicas podría influir en la intensidad de estos fenómenos, aunque cada evento responde a variables específicas que requieren análisis particular. El evento de agosto representa una continuación de esta pauta estacional.


Diferenciación respecto a otros fenómenos marinos

Es importante no confundir el mar de fondo con fenómenos oceanográficos distintos como tsunamis o marejadas ordinarias. Mientras que los tsunamis son generados por actividad sísmica submarina, y las marejadas comunes por vientos locales, el mar de fondo es exclusivamente resultado de la acumulación y transmisión de energía desde tormentas distantes. Esta distinción tiene implicaciones en la predicción y respuesta: el mar de fondo puede ser anticipado con relativa certeza durante la temporada de tormentas, mientras que tsunamis requieren monitoreo sísmico específico.

Paradójicamente, el mar de fondo también cumple funciones ecológicas positivas. Al viajar en múltiples direcciones, remueve, mezcla y recicla las aguas de ecosistemas marinos, promoviendo procesos de intercambio de energía que benefician la vida marina. Sin embargo, para comunidades humanas costeras, sus riesgos superan ampliamente sus beneficios.


Vigilancia y recomendaciones en curso

La CEPCyGR mantiene vigilancia activa sobre las condiciones del litoral oaxaqueño e invita a la población a informarse a través de canales oficiales: redes sociales de la coordinación en Facebook (@CEPCYGRGobOax) y X (@CEPCyGR_GobOax). Capitanías de Puerto también emiten boletines específicos sobre condiciones de navegabilidad.

Para residentes y visitantes en zonas costeras, la recomendación central es simple pero vital: mantener vigilancia constante sobre las banderas de seguridad en playas, respetar los cierres decretados por autoridades, y abstenerse de actividades acuáticas hasta que las condiciones se normalicen. El riesgo es real y la prevención es, en este caso, la única protección confiable.