La Fiscalía General del Estado de Oaxaca obtuvo una sentencia condenatoria de 37 años y 6 meses de prisión contra Sergio G.H.A., declarado responsable de la desaparición forzada de dos hermanos en la región de la Sierra de Flores Magón. El tribunal ordenó también el pago de una multa y reparación de daño a favor de las víctimas indirectas. La condena representa un hito en la procuración de justicia sobre un caso que permanecía abierto desde 2019.

Política | 31 de agosto de 2026


La desaparición: una tarde de fuego en la Sierra

El 31 de julio de 2019, dos hermanos identificados como E.D.M.R. y J.I.M.R. iniciaron un viaje rutinario en camioneta por la región serrana. Circulaban en una Ford Ranger por el camino de terracería que conecta la localidad de Zongolica, Chilchotla, con la agencia Cinco de Mayo, en el municipio de Huautla de Jiménez, zona que forma parte de la compleja geografía de la Sierra de Flores Magón, una región históricamente afectada por conflictos sobre control territorial y control de recursos.

Conforme a los elementos de prueba desahogados en el juicio, un grupo de personas emboscó el vehículo. Abrieron fuego contra la camioneta, lo que ocasionó que el vehículo saliera del camino. Luego, los atacantes sometieron a los hermanos y los trasladaron contra su voluntad a bordo de otra camioneta.

Los hermanos fueron posteriormente transferidos a un automóvil compacto y conducidos hacia otra localidad, donde permanecieron ocultados. Desde ese momento, desaparecieron. Sus familiares iniciaron una búsqueda sin respuestas que se prolongaría durante años.


La investigación: años de trabajo en un caso complejo

La investigación de la desaparición recayó en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, específicamente en la Vicefiscalía General de Atención a Víctimas y Derechos Humanos. Esta dependencia asumió la tarea de reconstruir los hechos, identificar a los responsables y reunir los elementos de convicción necesarios para llevar el caso ante los tribunales.

Los casos de desaparición en Oaxaca representan uno de los desafíos más complejos para la procuración de justicia: requieren investigación exhaustiva, coordinación entre dependencias, y capacidad de demostrar responsabilidad penal más allá de evidencia circunstancial. La Vicefiscalía de Atención a Víctimas ha concentrado esfuerzos en estos delitos, particularmente en regiones donde la violencia criminal ha dejado un legado de desapariciones sin resolver.

La investigación de este caso específico generó una carga probatoria que permitió a los fiscales identificar a Sergio G.H.A. como partícipe en el delito de desaparición cometida por particulares, una categorización legal que responsabiliza a individuos que, sin ser funcionarios públicos, privaban de libertad a personas de forma ilegal y permanente.


Proceso penal y desahogo de pruebas

Una vez presentado el caso ante la autoridad judicial competente, inició un proceso de litigio que incluyó múltiples audiencias y el desahogo sistemático de pruebas. La defensa y la acusación presentaron sus argumentos, y el tribunal escuchó testimonios, revisó documentación y evaluó la evidencia física y circunstancial vinculada a los hechos.

El proceso penal en México opera bajo el sistema acusatorio establecido en la Reforma Constitucional de 2008, que requiere que la acusación demuestre culpabilidad más allá de duda razonable. En este caso, los fiscales de la FGEO lograron construir una narrativa probatoria lo suficientemente sólida como para que el tribunal concluyera que Sergio G.H.A. fue responsable de los hechos investigados.


La sentencia: 37 años y 6 meses

El tribunal condenó a Sergio G.H.A. a una pena de 37 años y 6 meses de prisión. La magnitud de esta sentencia refleja la gravedad del delito de desaparición cometida por particulares en el sistema penal mexicano, un tipo delictivo que reconoce la violencia extrema implicada en privar de libertad a una persona de manera permanente.

Además de la condena privativa de libertad, el tribunal ordenó el pago de una multa. Asimismo, determinó una reparación del daño «en abstracto» a favor de las víctimas indirectas—es decir, los familiares de los hermanos desaparecidos. Esta modalidad de reparación se aplica cuando no es posible identificar un monto específico de daño económico medible, pero se reconoce la afectación emocional y moral causada a los allegados.


Significado para las búsquedas de justicia en Oaxaca

Esta sentencia es significativa en el contexto de las desapariciones en Oaxaca. La región ha sido golpeada por años de violencia vinculada a conflictos de control territorial, criminalidad organizada y, en algunos casos, responsabilidad estatal en desapariciones forzadas. Cada condena por desaparición cometida por particulares representa un avance en el acceso a la justicia, aunque también subraya la magnitud del problema: miles de casos sin resolver permanecen abiertos en Oaxaca y en todo México.

La FGEO ha enfatizado su compromiso con la investigación exhaustiva de delitos de desaparición, y esta condena es parte de esa estrategia. Sin embargo, expertos en derechos humanos señalan que los sistemas de investigación criminalística y los recursos disponibles siguen siendo insuficientes para procurar justicia en la totalidad de los casos acumulados en la entidad.


Próximas fases

Con esta condena, Sergio G.H.A. enfrentará el cumplimiento de su pena. No obstante, la sentencia no cierra definitivamente las preguntas sobre el destino final de los dos hermanos desaparecidos. Las investigaciones sobre localizaciones de restos o información adicional sobre sus paraderos podrían continuar como parte del deber institucional de la FGEO de proporcionar verdad y justicia a las familias afectadas.

La Fiscalía General del Estado de Oaxaca reafirmó su compromiso de continuar fortaleciendo las acciones de búsqueda y procuración de justicia en casos de desaparición, así como de llevar ante los tribunales a todos aquellos por quienes existan elementos probatorios suficientes para determinar responsabilidades penales.