Aunque México ha logrado una reducción histórica de los empleos formales con salarios de pobreza, más de la mitad de las personas trabajadoras registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) todavía no perciben ingresos suficientes para alcanzar una vida digna.

El tercer reporte del Termómetro Salarial de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, elaborado con información del IMSS correspondiente a junio de 2026, revela que 11.9 millones de los 22.8 millones de trabajadores formales registrados carecen de un salario digno, equivalente al 52% del total. El organismo establece como referencia un ingreso de aproximadamente 14 mil 400 pesos mensuales, cantidad considerada necesaria para cubrir una canasta de vida digna que vaya más allá de la mera supervivencia.

El dato contrasta con uno de los avances más importantes registrados en los últimos años: los trabajadores con salarios considerados de pobreza pasaron de 8.6 millones hace tres años, equivalentes al 40% del empleo formal, a apenas 407 mil en junio de 2026, es decir, alrededor del 2% de los puestos registrados ante el IMSS. Para Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, esta reducción representa un avance significativo, pero también evidencia que el siguiente desafío consiste en elevar los ingresos de quienes ya superaron el umbral de pobreza, pero todavía no alcanzan un nivel salarial suficiente.

Las diferencias son especialmente marcadas entre sectores. Las actividades relacionadas con limpieza y seguridad, así como la industria restaurantera, concentran alrededor del 85% de trabajadores sin salario digno. Por número de personas afectadas, los servicios profesionales y técnicos acumulan aproximadamente 1.3 millones, mientras que la construcción registra cerca de 969 mil trabajadores en esta condición. En el extremo contrario, la generación y suministro de energía eléctrica alcanza 95% de trabajadores con salario digno o superior, mientras que bancos y aseguradoras llegan al 85%.

La brecha también tiene un componente generacional y de género. De los 9.2 millones de mujeres con empleo formal, más de 5 millones, alrededor del 55%, no alcanzan el salario considerado digno. Entre las personas jóvenes de 15 a 29 años, 3.8 millones de los 6.3 millones que cuentan con un empleo formal se encuentran en la misma situación, lo que representa aproximadamente 59%.

El panorama ocurre en un contexto de recuperación del salario mínimo. Para 2026, el salario mínimo general quedó establecido en 315.04 pesos diarios, equivalentes a 9,582.47 pesos mensuales bajo la fórmula oficial, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte es de 440.87 pesos diarios. Esto muestra que alcanzar el salario mínimo legal no necesariamente significa llegar al umbral de ingreso que Acción Ciudadana considera suficiente para una vida digna.

El debate cobró fuerza también en redes sociales luego de que Acción Ciudadana Frente a la Pobreza difundiera los resultados del reporte en X, destacando que el reto ya no se encuentra únicamente en erradicar los salarios de pobreza, sino en conseguir que más trabajadores transiten de los llamados salarios de sobrevivencia hacia ingresos dignos.

Ante este escenario, la organización plantea mantener aumentos diferenciados al salario mínimo, establecer mecanismos de exención fiscal para los trabajadores con menores ingresos, crear un régimen unificado de tributación de ISR e IMSS con subsidios para micronegocios y promover que las empresas adopten de manera gradual y voluntaria esquemas de ingreso digno.

Los datos dejan así una fotografía contrastante del mercado laboral mexicano: los salarios de pobreza prácticamente han desaparecido entre los trabajadores formales, pero todavía uno de cada dos no gana lo suficiente para alcanzar el nivel considerado digno. El desafío para los próximos años será convertir la recuperación salarial registrada en los niveles más bajos en mejores ingresos reales y condiciones de vida para millones de trabajadores.