El refugio canino más grande de Oaxaca enfrenta una crisis económica que amenaza su existencia. Con más de 400 perros rescatados bajo su cuidado, Patitas Felices ha visto caer sus donaciones hasta un 90 por ciento y lanzó una campaña en GoFundMe para recaudar 100 mil pesos que le permitan seguir operando. Sin esa meta, el cierre es inevitable.

Capital
10 de junio de 2025


Una historia que comenzó con compasión

Patitas Felices nació hace aproximadamente cinco años de un acto cotidiano de bondad. Isabel Juárez, conocida como doña Isa, comenzó alimentando a un grupo de perros abandonados en el estacionamiento de una plaza comercial en la zona de Atzompa, en la capital oaxaqueña. Cuando el lugar le dio a elegir entre dejar de hacerlo o llevárselos, no dudó: abrió las puertas de su hogar.

Lo que empezó con siete perros creció sin pausa. El refugio fue recibiendo animales rescatados de la calle, víctimas de maltrato y abandono, así como perros en resguardo temporal de personas que no podían tenerlos. Hoy, Patitas Felices alberga a más de 400 perros y es reconocido como el refugio canino más grande de la ciudad de Oaxaca.


El peso de cuidar a 400 perros cada día

La operación diaria del refugio demanda alrededor de 12 bultos de alimento de 20 kilogramos, no solo para los animales que viven en el albergue, sino también para cerca de 200 perros callejeros que reciben comida durante recorridos nocturnos en distintos puntos de la ciudad. A eso se suman los gastos de agua, limpieza, desparasitaciones, vacunas y medicamentos contra pulgas y garrapatas, además de las cuentas con veterinarias que se han acumulado con el paso del tiempo.

El refugio opera de manera completamente independiente y sin apoyo gubernamental. Su sostenimiento ha dependido históricamente de las donaciones de la ciudadanía, de rifas organizadas por el propio equipo, y del patrocinio voluntario de personas que asumen el costo mensual de un perro. Entre sus apoyos más constantes se menciona al licenciado Noé Jara, quien en múltiples ocasiones ha cubierto cirugías y alimento, aunque el albergue no le pertenece.


Crisis sin precedente: donaciones caen 90 por ciento

En septiembre de 2025, Isabel Juárez tomó una decisión que reflejó la gravedad de la situación: anunció la suspensión de los rescates de perros en situación de calle. La razón fue directa, las donaciones habían caído hasta un 90 por ciento y el refugio apenas podía sostener a los animales que ya tenía bajo su cuidado.

«Nos vemos obligados a frenar los rescates porque no contamos con los recursos. Las deudas con veterinarias son muy altas y apenas podemos sostener a los perros que ya tenemos en el albergue», declaró Juárez en ese momento. La fundadora también reconoció el desgaste que implica operar entre críticas y poca colaboración efectiva: «Muchas personas opinan o cuestionan, pero pocas aportan. Quienes tienen uno o dos perros saben lo que cuesta mantenerlos; ahora imaginen lo que implica hacerlo con decenas».

No era la primera vez que el refugio se asomaba al abismo. En distintos momentos desde su fundación, Patitas Felices ha enfrentado la posibilidad de cerrar por falta de recursos, y en más de una ocasión ha amanecido sin croquetas para sus animales.


La campaña: 100 mil pesos para no cerrar

Ante la crisis actual, Patitas Felices lanzó una campaña de recaudación en la plataforma GoFundMe con una meta de 100 mil pesos. El llamado es claro: si no se alcanza esa cifra, el refugio no podrá continuar operando y más de 400 perros quedarían sin hogar, sin alimento y sin atención médica.

La campaña invita a donar desde cinco o diez pesos, bajo la premisa de que cualquier aportación suma. El enlace para contribuir es https://gofund.me/300ffa38a. Quienes prefieran una transferencia directa pueden hacerlo a la cuenta BanCoppel 4169161418314711 a nombre de Rubén Durán Hernández. Para más información, el refugio atiende al número 951-160-8306 y tiene presencia activa en Facebook como Patitas Felices Oaxaca y en Instagram como @patitas_felices_oax.


Un problema más amplio: más de 100 mil perros en las calles de Oaxaca

La situación de Patitas Felices no es ajena al contexto regional. De acuerdo con datos de Activistas de Protección Animal de Oaxaca (Apaoax), en el estado hay más de 100 mil perros en situación de calle, de los cuales el 70 por ciento han sido abandonados por sus dueños. Frente a esa realidad, refugios como Patitas Felices operan como un dique sostenido únicamente por voluntad y solidaridad ciudadana, sin respaldo institucional.

La propia Isabel Juárez ha insistido en que los albergues no son la solución de fondo al problema. «En la esterilización está la solución», ha repetido en distintas ocasiones, haciendo un llamado a la conciencia colectiva sobre la sobrepoblación animal. Sin embargo, mientras esa cultura no se consolide, refugios como el suyo siguen siendo el último recurso para cientos de animales.


Fuentes: NVI Noticias, Revista Socialmente, GoFundMe / Patitas Felices Oaxaca, redes sociales oficiales del refugio.