En una de las jornadas legislativas más turbulentas de lo que va del sexenio, la Cámara de Diputados aprobó esta semana en periodo extraordinario un paquete de reformas que redefine las reglas del juego electoral en México. El corazón del debate: la llamada “Ley Monreal”, que convierte la intervención extranjera en una nueva causal de nulidad de elecciones federales, modificando el artículo 41 de la Constitución.

¿De dónde viene esta reforma?

La Comisión Permanente convocó a la Cámara de Diputados y al Senado a celebrar un Primer Periodo de Sesiones Extraordinarias, cuya apertura se realizó el martes 26 de mayo, impulsada por Ricardo Monreal Ávila —coordinador de la mayoría morenista en San Lázaro— e Ignacio Mier Velazco en el Senado. La asamblea aprobó tratar la propuesta como de urgente resolución con 25 votos a favor y 10 en contra. 

La presidenta Claudia Sheinbaum también envió una iniciativa paralela que ajusta la reforma judicial aprobada en 2024, con el objetivo principal de aplazar las elecciones judiciales hasta el 4 de junio de 2028 para que no colisionen con las elecciones intermedias de 2027, evitando así saturar al INE. 

Qué dice la Ley Monreal

A nivel constitucional, se reforma el artículo 41 para añadir como causal de nulidad de una elección la intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias de los electores. También contempla la realización de actos de presión política, económica, diplomática o mediática que tengan por finalidad alterar la voluntad popular, además de la vulneración del territorio con fines de presión o intimidación del orden constitucional. 

Además de la reforma constitucional, el paquete contempla cambios a leyes secundarias en materia electoral para detallar el procedimiento de nulidad y ampliar el catálogo de conductas consideradas como injerencia extranjera. 

Junto a esto, la presidenta Sheinbaum propone la creación de una Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas dentro del INE —la llamada reforma contra “narcocandidatos”— con el fin de revisar los perfiles de los aspirantes y sus posibles vínculos con el crimen organizado. 

La revocación de mandato en la ecuación

La iniciativa elimina la prohibición vigente para realizar simultáneamente la elección judicial y una eventual consulta de revocación de mandato presidencial, por lo que ambos procesos podrían coincidir en 2028. 

El coordinador del PRI, Rubén Moreira, explicó desde tribuna el riesgo de esa concurrencia, advirtiendo que para 2028 la revocación de mandato coincidiría con elecciones en estados como Oaxaca, Durango e Hidalgo, lo que a su juicio contraviene el espíritu original de esa figura jurídica. 

La votación: mayoría aplastante, oposición encendida

En votación nominal, con 341 votos a favor, 124 en contra y cero abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen que reforma y adiciona disposiciones de la Constitución en materia de Reforma al Poder Judicial. 

La reforma de Monreal específicamente se aprobó en comisiones por 28 votos a favor —de Morena, PVEM y PT— y 9 en contra —de PRI, PAN y MC— antes de ser turnada al pleno de San Lázaro. 

El debate: gritos, un acordeón y la CIA

La sesión estuvo lejos de ser un trámite. La jornada estuvo marcada por constantes confrontaciones verbales entre todas las bancadas. Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando el diputado del PRI Carlos Gutiérrez Mancilla llamó “asesino” al morenista Leonel Godoy Rangel desde tribuna, lo que provocó una ola de gritos y reclamos. 

La diputada morenista Rocío López respaldó la reforma afirmando que exfuncionarios del PRI fungieron como agentes de la CIA, a lo que la diputada panista María Angélica Granados respondió acusando que la ley servirá como pretexto para no aceptar derrotas electorales. 

El coordinador priista Rubén Moreira subió incluso un acordeón —el instrumento musical— a la tribuna, señalando que se mantienen los “jueces a modo” porque no se elimina la tómbola ni se toman acciones contra las listas de votación. 

Las voces críticas: zonas grises y riesgo para la democracia

Especialistas cuestionan si la reforma podría convertirse en un pretexto para anular elecciones ante resultados desfavorables. Para declarar la nulidad de una elección bajo esta nueva figura, será obligatorio acreditar legalmente la injerencia, un proceso sobre el que Monreal no precisó cómo funcionaría en la práctica. 

El coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve Baños, adelantó que su bancada votará en contra de la reforma al considerar que abre la puerta a decisiones “a modo” y genera tensión innecesaria con Estados Unidos. 

Analistas coinciden en que una causal de nulidad electoral debe ser excepcional: si se redacta de forma abierta, puede convertirse en una herramienta para judicializar derrotas, presionar al Tribunal Electoral o descalificar críticas externas legítimas; si se redacta con precisión, puede cerrar la puerta a financiamiento extranjero, manipulación digital y operaciones encubiertas. 

El Senado: la última aduana

El miércoles 27 de mayo se previó la discusión y aprobación en el pleno de San Lázaro para turnar las reformas al Senado.  En la Cámara de Diputados, Morena, el PVEM y el PT cuentan con los votos suficientes para aprobar las cuatro propuestas del paquete, y se espera que la misma mayoría opere en la Cámara Alta. 

Lo que comenzó como una reforma para proteger la soberanía electoral de México termina siendo, según sus críticos, una de las modificaciones constitucionales con mayor potencial de uso político en años recientes. El Senado tiene la última palabra.

Fuentes: El Financiero, La Razón de México, La Silla Rota, Vanguardia, Infobae México, Expansión Política, El Independiente, Excélsior, Crónica.