El gobierno de Sheinbaum celebra un máximo en IED y un superávit comercial inédito; sin embargo, economistas y el propio Banco de México advierten que los datos preliminares sobreestiman el crecimiento real.

En medio de tensiones arancelarias con Estados Unidos y la inminente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el gobierno federal presentó esta semana un doble golpe de cifras económicas positivas: un récord histórico en Inversión Extranjera Directa (IED) y una balanza comercial que, por primera vez en años, arroja superávit. Pero detrás de los números oficiales hay un debate que no ha tardado en encenderse.

El anuncio del gobierno

La presidenta Claudia Sheinbaum destacó durante su conferencia matutina que la IED alcanzó 23 mil 591 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, cifra 10.4 por ciento superior a la del mismo periodo del año pasado. “Récord histórico en inversión extranjera directa. Primer trimestre de 2026”, señaló la mandataria. 

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que el resultado consolida una tendencia de crecimiento desde el año 2020 en periodos similares y que representa una señal de confianza internacional en México, incluso en un entorno de incertidumbre comercial global. 

Ebrard detalló que del total captado, mil 705 millones de dólares fueron nuevas inversiones, con un alza de 7.5%, mientras que las reinversiones de utilidades subieron 33 por ciento, de 16 mil 647 millones de dólares en el primer trimestre de 2025 a 22 mil 222 millones en el mismo lapso de este año.

Según el reporte de la Secretaría de Economía, Estados Unidos se mantuvo como el principal origen de capitales con 10 mil 210 millones de dólares, seguido de España con 3 mil 804 millones. También destacaron Australia, Japón y Canadá. Los sectores con mayor dinamismo fueron transportes, correos y almacenamiento (123.3%), construcción (96.3%) y fabricación de equipo de computación y electrónicos (58.7%). 

El superávit comercial, otra cifra de bandera

En paralelo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó los datos de la Balanza Comercial de Mercancías de abril de 2026, que muestran un superávit mensual superior a los 4 mil 520 millones de dólares, resultado de exportaciones por 72 mil 42 millones de dólares e importaciones de 67 mil 522 millones. 

En el acumulado de enero a abril, la balanza comercial registró un superávit de 3 mil 508 millones de dólares, en marcado contraste con el déficit de 314 millones de dólares registrado en el mismo periodo de 2025. Las exportaciones totales sumaron 247 mil 628 millones de dólares, con un crecimiento anual de 21.8%, impulsadas principalmente por las manufacturas, que representaron el 91.1% del valor exportado. 

Un incremento de 32.6 por ciento en el valor mensual de las exportaciones no se había visto desde mayo de 2021, precisó el INEGI. Estados Unidos sigue siendo el destino central, absorbiendo el 83.6 por ciento de los productos exportados por México en abril. 

La otra cara: Banxico y analistas desafían el relato

La euforia gubernamental no fue unánime. El Banco de México, en su reporte de Balanza de Pagos, informó que México registró 23 mil 591 millones de dólares en IED durante el primer trimestre de 2026, pero que esa cifra representa una contracción de 3.37% respecto al primer trimestre de 2025, cuando, con datos actualizados, se contabilizaron 24 mil 413 millones de dólares. Esta lectura fue respaldada por Banamex y Banco Base.

La discrepancia obedece al uso de cifras preliminares versus datos actualizados. El análisis más crítico, representado por la economista Gabriela Siller de Banco Base, advierte que la IED del primer trimestre de 2026 es la más baja desde 2022, y que la inversión nueva, capital fresco que llega por primera vez al país, apenas representa el 7.23% del total captado, lo que sugiere que México no está atrayendo capital genuinamente nuevo, sino que depende principalmente de la reinversión de utilidades de empresas ya instaladas.

El columnista Enrique Quintana, de El Financiero, reconoció que las cifras son positivas, pero apuntó que lo sorprendente no es tanto la magnitud como el momento: el resultado se construye en medio de un entorno adverso, pues los aranceles impuestos por Trump bajo la Sección 232 ya golpean; las exportaciones de productos siderúrgicos hacia Estados Unidos cayeron 24 por ciento en 2025 y se han desplomado más de 50 por ciento al inicio de 2026. 

El contexto: Plan México y la revisión del T-MEC

El gobierno federal atribuye en buena medida estos resultados al “Plan México”, presentado a inicios de abril del año pasado por la presidenta Sheinbaum, cuyo objetivo es articular inversión privada con desarrollo social y sustentabilidad para posicionar al país entre las 10 economías más importantes del mundo. 

En el plano diplomático-comercial, Ebrard adelantó que las mesas de diálogo con representantes de Estados Unidos se llevarán a cabo del 27 al 29 de mayo, antes de que la delegación mexicana viaje a Washington, y que la revisión formal del T-MEC iniciará el 1 de julio.  El secretario fijó la postura de México en contra de los aranceles en acero y la industria automotriz, y anticipó que se pondrán sobre la mesa las reglas de origen, los sistemas aduaneros y la regulación sanitaria.

¿Récord real o narrativa política?

Lo que queda claro es que los números, cualquiera que sea la metodología con que se lean, reflejan un México que sigue siendo atractivo para el capital internacional, aunque con matices que el gobierno prefiere no subrayar. La distinción entre inversión nueva y reinversión de utilidades no es menor: la primera construye capacidad productiva; la segunda, en buena medida, registra ganancias que las empresas ya instaladas deciden no repatriar.

Sheinbaum cerró su presentación con optimismo: “Las empresas europeas podrán invertir en diversos proyectos que se están desarrollando en el país”, indicó, refiriéndose al financiamiento orientado por la Unión Europea hacia empresas europeas con proyectos en México. “Estos indicadores económicos muestran estabilidad y crecimiento para México en medio del contexto económico internacional”. 

Lo que los datos no resuelven por sí solos es si esa estabilidad es suficiente para sostener el crecimiento que México necesita, y si los récords que se anuncian son el reflejo de una economía que despega, o de una narrativa cuidadosamente construida sobre cifras preliminares.

Nota elaborada con información de la Secretaría de Economía, Banco de México, INEGI, El Universal, La Jornada, El Financiero, Infobae/EFE, La Silla Rota, Heraldo de México y Alto Nivel.