4 de marzo de 2026. La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos entró en una nueva fase de escalada tras varios días de enfrentamientos continuos que han incluido bombardeos sobre Teherán, ataques contra instalaciones estadounidenses en la región y amenazas de cerrar el estratégico estrecho de Ormuz, uno de los corredores clave para el comercio mundial de petróleo.

Durante la tercera y cuarta noche de hostilidades, se registraron ataques cruzados en varios frentes de Oriente Medio, lo que elevó el riesgo de que el conflicto se extienda a más países de la región.

Ataque con drones contra la embajada de EE.UU. en Riad

El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí confirmó que dos drones impactaron la embajada de Estados Unidos en Riad, provocando un pequeño incendio y daños materiales en el edificio diplomático, aunque sin víctimas reportadas.

Tras el incidente, el Departamento de Estado estadounidense emitió una alerta para que sus ciudadanos abandonen de inmediato 14 países y territorios de Oriente Medio, ante el deterioro de las condiciones de seguridad.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que pronto se dará a conocer la respuesta militar de Washington frente al ataque.

Bombardeos en Teherán y ofensiva israelí en Beirut

Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron nuevos bombardeos contra objetivos estratégicos en Teherán, incluidos complejos vinculados al gobierno iraní, entre ellos instalaciones de la radiodifusión estatal.

De acuerdo con Israel, el complejo habría sido utilizado por fuerzas iraníes para actividades militares bajo cobertura civil. Pese a los ataques, la transmisión del canal estatal iraní no se interrumpió.

Al mismo tiempo, Israel lanzó una nueva ola de ataques en los suburbios del sur de Beirut, en Líbano, dirigidos contra depósitos de armas y posiciones del grupo chií Hizbulá, aliado de Irán.

Misiles y ataques contra aliados de EE.UU.

La Guardia Revolucionaria iraní anunció el lanzamiento de una nueva oleada de ataques contra bases estadounidenses y países aliados, incluidos Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Catar, además de objetivos en Israel.

En algunos casos, los sistemas de defensa aérea lograron interceptar los misiles antes de que impactaran.

Crisis energética: amenaza sobre el estrecho de Ormuz

Uno de los focos más delicados del conflicto es el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.

Un general de la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que no permitirán el paso de petróleo por esa vía y que cualquier barco que intente cruzarla podría ser atacado.

Horas antes, Irán aseguró haber atacado con drones a un petrolero identificado como “Athens Nova”, al que calificó como aliado de Estados Unidos.

Washington anticipa una ofensiva mayor

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó ante legisladores que “los golpes más duros” del Pentágono contra Irán aún están por venir.

Según explicó, la intervención militar busca impedir que el régimen iraní pueda avanzar en su programa nuclear, uno de los principales puntos de tensión entre Washington y Teherán.

Mientras continúan los bombardeos y las amenazas de represalias, la comunidad internacional observa con preocupación una escalada que podría derivar en un conflicto regional de gran escala.