
Oaxaca de Juárez, Oax., 3 de marzo de 2026.— La región del Istmo de Tehuantepec cerró el primer bimestre del año con 36 homicidios de alto impacto, de acuerdo con registros preliminares basados en reportes policiales y recuentos hemerográficos. La cifra refleja un aumento en febrero, mes que concentró 20 asesinatos, frente a los 16 documentados en enero.
El repunte mantiene en alerta a municipios estratégicos del corredor interoceánico, donde se han reportado ataques armados, ejecuciones en vía pública y hallazgos de cuerpos con signos de violencia. Las agresiones han ocurrido tanto en zonas urbanas como en comunidades rurales, lo que evidencia una expansión territorial de los hechos delictivos.
Aunque las autoridades estatales han señalado que continúan los operativos coordinados entre corporaciones locales y fuerzas federales, los números del arranque de 2026 muestran que la violencia no ha disminuido en la región. Febrero, con cuatro homicidios más que enero, marca hasta ahora el mes más violento del año en el Istmo.
Especialistas en seguridad consultados en distintos análisis públicos advierten que el Istmo enfrenta una combinación de factores: disputas entre grupos delictivos, control territorial ligado a rutas estratégicas y conflictos locales que escalan hacia hechos de alto impacto.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado mantiene abiertas diversas carpetas de investigación por homicidio doloso relacionadas con estos casos. No se ha informado oficialmente cuántos de los crímenes han derivado en detenciones.
El inicio de 2026 confirma que el Istmo sigue siendo una de las regiones con mayor presión en materia de seguridad dentro de Oaxaca, en un contexto donde la ciudadanía exige resultados más visibles y una estrategia que logre contener la tendencia al alza.