
Oaxaca de Juárez, Oaxaca a 5 de febrero de 2016. Del 14 al 17 de febrero, Putla Villa de Guerrero se convierte en el corazón festivo de la Sierra Sur con la celebración de su carnaval, una de las expresiones culturales más emblemáticas de Oaxaca por su fuerza comunitaria, su simbolismo y la intensidad de sus rituales.
Conocido como el Carnaval de Putla Villa de Guerrero, este festejo es reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Oaxaca y, para muchas personas, representa el segundo evento más importante de la entidad después de la Guelaguetza, debido a su arraigo social y a la participación activa de los pueblos indígenas y mestizos de la región.
Durante cinco días —del 14 al 17 de febrero— las calles se llenan de música tradicional, danzas, máscaras y vestuarios elaborados artesanalmente. El carnaval no es solo una celebración, sino un espacio de identidad colectiva que convoca a habitantes, migrantes que regresan a su tierra y visitantes que buscan conocer una de las tradiciones más auténticas del sur del país.
Tres comparsas, tres visiones del mundo
El carnaval se estructura en torno a tres grandes comparsas, cada una con características propias y una cosmogonía distinta:
La comparsa de los Viejos o Tiliches, considerada la más representativa. Sus integrantes portan trajes coloridos, máscaras y atuendos hechos con retazos de tela, símbolos de sátira social, resistencia y creatividad popular. La comparsa de los Copalas, con elementos rituales y musicales específicos que reflejan la historia local. La comparsa de las Mascaritas, donde predominan el baile, la burla festiva y la interacción directa con el público.
La elección de la Reina y la Princesa
Dentro de la comparsa de los Tiliches se lleva a cabo uno de los momentos más esperados del carnaval: la elección de la Reina y la Princesa de la festividad. Para ello se emite una convocatoria pública y se realizan bailes de gala, culminando con la coronación, un acto simbólico que refuerza el sentido de pertenencia y continuidad generacional.
El Carnaval de Putla no solo celebra el color y la alegría, sino que reafirma la memoria, la identidad y la organización comunitaria de la Sierra Sur, consolidándose como una de las fiestas más intensas y emotivas de Oaxaca.