
Oaxaca de Juárez, Oax. — Un total de 147 municipios de Oaxaca que recibieron recursos federales del Ramo 33, específicamente del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FISM) —destinado a financiar obras básicas como agua potable, electrificación y caminos rurales— no reportaron la ejecución de obra pública en sus informes más recientes de avance financiero, reveló la Auditoría Superior de Fiscalización del Estado de Oaxaca (ASFE) al revisar los datos del tercer trimestre de 2025.
Aunque todos estos ayuntamientos documentaron haber recibido los recursos, los reportes no contienen evidencia de obras e inversiones ejecutadas, lo que pone en cuestión la transparencia y el uso efectivo de los fondos etiquetados para infraestructura social en comunidades con altos índices de rezago.
Municipios en el centro del análisis
La falta de reportes se distribuye en varias regiones de la entidad. En los Valles Centrales, municipios como Cuilápam de Guerrero, Santa María Atzompa y Mitla están entre los que no documentaron obras pese a haber recibido recursos. Asimismo, en zonas como la Mixteca y el Istmo de Tehuantepec, se identificaron otros ayuntamientos en la misma situación.
Contexto y antecedentes de la problemática
Este no es un fenómeno nuevo: en el primer semestre de 2025, 281 municipios no reportaron obra pública en absoluto, pese a que 280 de ellos también recibieron recursos del mismo fondo, de acuerdo con reportes previos de la ASFEO.
El Ramo 33 representa una parte importante de los transferencias federales etiquetadas destinadas a infraestructura social en municipios, diseñadas para hacer frente a carencias básicas en zonas rurales y urbanas marginadas.
Riesgos de la falta de información
La ausencia de reportes de obra pública dificulta la evaluación ciudadana y oficial sobre el uso de recursos públicos y obstaculiza el seguimiento eficaz de proyectos que deberían beneficiar directamente a la población, especialmente en comunidades vulnerables. Además, aumenta la presión sobre organismos fiscalizadores para auditar y sancionar posibles irregularidades en el manejo de los fondos.
Las autoridades estatales y federales tendrán que reforzar los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas para garantizar que los recursos del Ramo 33 se traduzcan en obras tangibles y medibles que mejoren la calidad de vida de los habitantes de Oaxaca.