
Ciudad de México, diciembre de 2025.
Una jueza federal absolvió a Daniel Arizmendi, conocido como “El Mochaorejas”, del delito de secuestro y declaró compurgada la pena que enfrentaba por delincuencia organizada dentro de ese mismo proceso judicial.
La resolución ordena su inmediata libertad respecto a esta causa penal específica; sin embargo, el sentenciado no abandonará el centro penitenciario, ya que permanece sujeto a otras condenas vigentes derivadas de distintos procesos judiciales, lo que impide su excarcelación.
De acuerdo con la determinación judicial, la absolución se sustentó en la valoración de pruebas y en el tiempo legalmente cumplido por el delito de delincuencia organizada, por lo que el órgano jurisdiccional consideró agotadas las sanciones correspondientes en ese expediente.
Daniel Arizmendi se convirtió en uno de los secuestradores más notorios del país a finales de la década de los noventa, debido a la crueldad con la que operaba su banda criminal, caracterizada por mutilar a sus víctimas para presionar a las familias durante las negociaciones de rescate. Su caso marcó un precedente en la percepción pública del delito de secuestro en México y en el endurecimiento de las políticas penales contra este ilícito.
Autoridades federales precisaron que, pese a esta resolución, el estatus jurídico de Arizmendi no cambia de manera inmediata, ya que continúa cumpliendo sentencias por otros delitos graves, por lo que seguirá recluido en un penal federal.
La decisión judicial ha generado reacciones encontradas, al tratarse de una figura emblemática del crimen organizado en México; no obstante, especialistas subrayan que la resolución no implica impunidad, sino la conclusión legal de un proceso específico conforme a los plazos y penas establecidos en la ley.