El Congreso del Estado de Oaxaca aprobó un decreto histórico que reconoce oficialmente la indumentaria tradicional de la mujer del Istmo de Tehuantepec, conocida popularmente como el traje de tehuana, como Patrimonio Cultural Inmaterial del estado, con el propósito de protegerla frente al plagio, la piratería y la reproducción industrial no autorizada. 

La iniciativa fue impulsada por la diputada Analy Peral Vivar en conjunto con la organización Litigio Estratégico Indígena (LEI) y aprobada por la mayoría de los integrantes de la legislatura oaxaqueña. Con esta declaratoria se reconoce la propiedad intelectual colectiva de los pueblos del Istmo de Tehuantepec sobre esta expresión textil, reforzando mecanismos legales para salvaguardar uno de los símbolos culturales más emblemáticos de la región. 

El presidente de LEI, Carlos Morales Sánchez, explicó que esta medida busca impedir que empresas o individuos reproduzcan industrialmente sin autorización estos diseños tradicionales, que forman parte de la identidad y estética cultural de las comunidades zapotecas del Istmo. La protección se enmarca en el reconocimiento del patrimonio cultural e intelectual colectivo, amparado bajo el artículo dos de la Constitución Política federal. 

El traje de tehuana no solo es apreciado por su complejidad técnica y belleza, sino por su profundo valor simbólico y cultural, pues representa siglos de tradición textil que han marcado la identidad femenina de la región. Esta vestimenta ha sido portaday difundida por figuras icónicas como María Félix, Frida Kahlo y Salma Hayek, lo que ha aumentado su visibilidad y reconocimiento más allá de las fronteras locales. 

La protección de la indumentaria también responde a un contexto más amplio de apropiación cultural y plagio, donde en ocasiones se han identificado casos de reproducción no autorizada de los textiles tradicionales del Istmo por parte de empresas internacionales, lo que representa una amenaza para la preservación de estas prácticas artesanales y la soberanía cultural de las comunidades indígenas. 

Con este decreto, Oaxaca avanza en la defensa de sus expresiones culturales ancestrales, estableciendo un precedente para fortalecer la protección legal del patrimonio cultural y garantizar que las comunidades originarias sean las titulares de su herencia textil, tanto en términos simbólicos como de derechos colectivos sobre su uso y reproducción.