Oaxaca, Oax., 11 de diciembre de 2025. —

Un operativo ciudadano y ministerial permitió descubrir un presunto rastro clandestino de perros en el municipio de San Francisco Lachigoló, en los Valles Centrales de Oaxaca, donde 65 animales fueron rescatados en condiciones de hacinamiento y se localizaron restos óseos que podrían corresponder a ejemplares sacrificados. El hallazgo generó conmoción e indignación entre la población.

La vivienda operaba como centro de sacrificio y venta clandestina de carne

Vecinos y activistas denunciaron que la casa —ubicada en calle Zamora, esquina con callejón Donají— funcionaba como un espacio donde se sacrificaban perros para presuntamente vender su carne en puestos de tacos de Oaxaca de Juárez y municipios conurbados, lo que derivó en reportes anónimos que activaron la intervención de autoridades.

Al ingresar al inmueble, elementos ministeriales y la Unidad de Rescate Animal confirmaron la presencia de decenas de perros en malas condiciones, así como signos de crueldad y posibles instrumentos utilizados para el sacrificio. En el sitio también se localizaron restos óseos, los cuales serán analizados por peritos forenses y un veterinario especializado para determinar su origen.

Detienen a un hombre y abren carpeta de investigación

La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) informó que, tras recibir el reporte, activó a la Unidad de Rescate Animal de la Vicefiscalía Regional de Valles Centrales para asegurar el área.

Durante la intervención fue detenido un hombre identificado como M.A.G.B., originario de la Ciudad de México, quien rentaba la vivienda donde presuntamente se realizaban estas actividades. El sujeto quedó a disposición del Ministerio Público para definir su situación jurídica dentro de la carpeta de investigación abierta.

Los 65 perros quedaron bajo resguardo oficial

Los animales rescatados fueron trasladados a resguardo oficial, donde personal especializado evalúa su estado de salud y les brinda atención veterinaria inmediata. Pobladores señalaron que algunos perros portaban ropita, lo que refuerza la sospecha de que varios habrían sido robados de domicilios particulares para ser utilizados en el rastro clandestino.

Indignación y exigencia de justicia

El caso ha desatado una fuerte respuesta social, con activistas y habitantes de la zona exigiendo una investigación exhaustiva, sanciones ejemplares y protocolos para evitar que hechos de esta naturaleza vuelvan a ocurrir.

La Fiscalía continúa con las diligencias para esclarecer el total de responsabilidades, identificar si existieron más personas involucradas y confirmar el destino de la carne presuntamente comercializada.