Oaxaca de Juárez, Oax.— El asesinato violento de Noelia, una niña de cuatro años en Juchitán de Zaragoza, ha generado profunda indignación social y nuevas exigencias para frenar la violencia feminicida que afecta de manera creciente a niñas y adolescentes en Oaxaca. El Grupo de Estudios Sobre la Mujer “Rosario Castellanos” (GESMujer) advirtió que este caso revela la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y los protocolos de investigación.

De acuerdo con la organización, en lo que va del año 79 mujeres han sido asesinadas de manera violenta en el estado; de ellas, 13% eran menores de 18 años. Esta proporción, subrayó GESMujer, confirma que la violencia feminicida también impacta a la niñez y requiere atención prioritaria.

El colectivo señaló que 60% de los asesinatos violentos contra mujeres en Oaxaca fueron cometidos con arma de fuego, y alertó sobre un patrón preocupante: la tendencia a justificar o minimizar los crímenes mediante discursos cargados de prejuicios, que sugieren vínculos de las víctimas con actividades delictivas. Esta narrativa, advirtió, “revictimiza, inhibe la investigación y dificulta establecer los móviles reales que permitan clasificar los casos como feminicidios”.

GESMujer insistió en que los protocolos especializados para investigar feminicidios deben incluir apartados específicos para niñas y adolescentes, integrando no solo perspectiva de género, sino un enfoque de edad que permita visibilizar la problemática y diseñar acciones efectivas de prevención y atención.

Monitorear el feminicidio infantil, explicó la organización, tiene como objetivo identificar áreas de atención urgente para las autoridades y colocar el tema en la agenda pública. “Nombrar una problemática y posicionarla permite exigir acciones para su prevención, atención y erradicación. La opinión pública ha sido un mecanismo de presión para el actuar institucional”, señaló.

El caso de Noelia no es aislado. GESMujer recordó que, además de la niña, otras dos mujeres —entre ellas su madre— fueron asesinadas en el mismo ataque, lo que coloca nuevamente a la región del Istmo de Tehuantepec como una de las zonas más afectadas, concentrando 29% de la violencia feminicida registrada en el estado durante este año.

La organización llamó a garantizar justicia, fortalecer la investigación con enfoque especializado y reforzar las políticas públicas que protejan a niñas, adolescentes y mujeres de toda forma de violencia.