
Ginebra, 15 de octubre de 2025.— La resistencia de las bacterias a los antibióticos ha aumentado un 40% entre 2018 y 2023, según un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advirtió que este fenómeno representa una de las mayores amenazas para la salud pública global en las próximas décadas.
El Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia y el Uso de Antibióticos (GLASS), que monitorea infecciones provocadas por ocho especies de bacterias, reveló que una de cada seis infecciones registradas muestra resistencia a los tratamientos antibióticos convencionales. Esto implica que enfermedades antes tratables, como infecciones urinarias, respiratorias o de heridas, están volviéndose más difíciles —y en algunos casos imposibles— de curar.
La OMS alertó que el abuso y uso inadecuado de antibióticos en humanos y animales, así como la falta de nuevos medicamentos en desarrollo, han acelerado el problema. “Estamos entrando en una era postantibiótica en la que infecciones comunes podrían volver a ser mortales”, advirtió la doctora Hanan Balkhy, subdirectora general de resistencia antimicrobiana de la organización.
Entre los patógenos más preocupantes figuran Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae y Staphylococcus aureus, bacterias que ya muestran resistencia múltiple a varios fármacos. En algunos países, hasta el 60% de las infecciones hospitalarias por estas especies no responden al tratamiento estándar.
La OMS pidió a los gobiernos reforzar los programas de vigilancia, reducir el uso innecesario de antibióticos, invertir en investigación y promover campañas de educación pública sobre su uso responsable.
“La resistencia a los antimicrobianos no es una amenaza futura; ya está ocurriendo ahora, en todos los continentes”, concluye el informe.