
Washington, D.C. – La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, lanzó una contundente advertencia dirigida a quienes planean asistir al Super Bowl LX, que se celebrará en febrero de 2026:
“Vamos a estar en todas partes. Vamos a hacer cumplir la ley. No deberías venir al Super Bowl a menos que seas un ciudadano estadounidense respetuoso de la ley”.
La declaración fue hecha durante una entrevista en el programa de YouTube del creador de contenido conservador Benny Johnson, poco después de que la NFL anunciara que el artista urbano Bad Bunny sería el encargado del espectáculo de medio tiempo.
Reacción y contenido del anuncio
Noem aseguró que la presencia de ICE (Immigration and Customs Enforcement) será significativa durante el evento, al recalcar que el Departamento de Seguridad Nacional “tiene la responsabilidad de asegurar que todos los que vayan al Super Bowl puedan disfrutar y luego irse sin comprometer las normas migratorias”.
Cuando Johnson le preguntó sobre la elección de Bad Bunny como artista principal, Noem respondió con críticas hacia la liga:
“Ellos apestan; nosotros vamos a ganar; Dios nos bendecirá; tendremos nuestra conciencia tranquila y ellos no podrán dormir por las noches”.
También subrayó que el evento “debería estar reservado para personas que amen este país y respeten la ley”.

Polémica y tensiones políticas
La decisión de la NFL de elegir a Bad Bunny, un artista puertorriqueño reconocido no solo por su música en español sino también por sus críticas a las políticas migratorias de Estados Unidos, ha provocado una ola de reacciones en los sectores conservadores.
Algunos comentaristas han argumentado que el cantante “no es lo suficientemente estadounidense”, mientras que otros han acusado a la NFL de “alinearse con la agenda progresista”.
Johnson, quien cuenta con millones de seguidores, calificó a Bad Bunny como “enemigo acérrimo de Trump” y “activista en contra de ICE”, y aseguró que “la NFL se está autodestruyendo”.
Cabe recordar que Bad Bunny es ciudadano estadounidense, ya que nació en Puerto Rico, un territorio bajo soberanía de Estados Unidos.
Desde la Casa Blanca, la vocera Karoline Leavitt declaró que, hasta el momento, no hay planes concretos para desplegar agentes de ICE en el evento, aunque precisó que “las personas con antecedentes criminales o con órdenes de deportación vigentes siempre estarán sujetas a la ley”.

Implicaciones para el evento
La amenaza de una amplia presencia de ICE en un evento masivo como el Super Bowl ha generado preocupación entre defensores de los derechos de los migrantes, quienes advierten que podría crear un ambiente de temor entre los asistentes latinos. Desde el punto de vista legal, una operación migratoria de esa magnitud tendría que respetar los estándares constitucionales de Estados Unidos, como el debido proceso y la protección contra registros arbitrarios. En lo organizativo, la NFL enfrenta el reto de garantizar la seguridad sin comprometer el ambiente de inclusión que caracteriza al evento deportivo más visto del país.
Este nuevo episodio refleja cómo una decisión cultural puede convertirse en campo de batalla política en el actual clima de polarización estadounidense, donde migración, identidad nacional y espectáculo se entrelazan en el mismo escenario.