Ciudad de Puebla, 1 de octubre de 2025. – A casi un año de su detención, la autodenominada psiquiatra y neurocientífica Marilyn Cote permanece interna en el penal femenil de Ciudad Serdán, Puebla, donde ha encontrado un nuevo espacio de influencia al encabezar grupos de oración entre las reclusas y ofrecer conversaciones de tipo terapéutico, de acuerdo con reportes de medios nacionales.

Cote fue detenida en noviembre de 2024 en Tlaxcala, tras diversas denuncias por usurpación de profesión y falsificación de documentos. La Fiscalía General del Estado de Puebla le imputa haberse hecho pasar por psiquiatra y psicóloga sin contar con cédula profesional, así como prescribir medicamentos controlados de forma indebida. Además, enfrenta procesos por amenazas, luego de que se le señalara por apuntar con un arma de fuego a vecinos en 2023.

Desde su ingreso al reclusorio, fuentes penitenciarias refieren que Cote se ha ganado la atención de otras internas al dirigir prácticas religiosas, lo que ha derivado en que sea considerada una figura de liderazgo espiritual dentro del penal. También se le atribuye brindar orientación psicológica informal, pese a que uno de los cargos en su contra es precisamente ejercer sin acreditación profesional.

En paralelo, su defensa busca aprovechar esta conducta para solicitar beneficios procesales. De acuerdo con versiones periodísticas, su nuevo abogado —quien habría representado previamente a líderes sociales de Puebla— prepara recursos legales que incluyen un expediente médico sobre el estado de salud de Cote, a fin de argumentar que debería enfrentar el proceso fuera de prisión.

Los delitos por los que está vinculada podrían significar una condena de entre 10 y 12 años de cárcel por la prescripción ilegal de narcóticos, además de sanciones adicionales por usurpación de profesión y amenazas. Actualmente, acumula al menos siete vinculaciones a proceso por ejercicio indebido de la medicina y dos más por violencia contra particulares.

Mientras la justicia resuelve su situación, Marilyn Cote se mantiene como un personaje controvertido: de presentarse como especialista en salud mental en redes sociales a consolidarse como líder religiosa en prisión, su historia sigue generando debate sobre la responsabilidad legal, ética y social de su conducta.