Ciudad de México, 19 de septiembre de 2025. — La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó que ya son 25 las personas fallecidas a causa de la explosión de una pipa de gas LP ocurrida en el puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, uno de los incidentes más graves registrados en la capital en los últimos años.

El saldo actualizado precisa que 21 personas permanecen hospitalizadas, muchas de ellas con quemaduras graves y lesiones por inhalación de humo, mientras que otras 38 han sido dadas de alta tras evolucionar favorablemente de sus heridas. El conductor de la pipa, Fernando Soto Munguía, se encontraba entre los hospitalizados y finalmente perdió la vida a causa de la gravedad de sus lesiones.

La tragedia

El siniestro ocurrió cuando la unidad de transporte de gas sufrió una falla que derivó en una explosión de gran magnitud, alcanzando a transeúntes, automovilistas y viviendas cercanas. La onda expansiva provocó daños estructurales en el propio puente y afectó decenas de vehículos que circulaban por la zona.

Vecinos de colonias aledañas relatan que tras la detonación se vivieron momentos de pánico, mientras enormes columnas de fuego y humo se elevaban a varios metros de altura. Bomberos, paramédicos y cuerpos de emergencia de distintas corporaciones trabajaron durante horas para sofocar el incendio, rescatar víctimas y evacuar a familias de la zona.

Atención a víctimas y familias

La jefa de Gobierno capitalina y la Secretaría de Salud local han reiterado que se mantiene el apoyo integral a los heridos y sus familias, incluyendo atención médica, psicológica y acompañamiento legal. Además, se activaron programas de emergencia para brindar albergue y alimentación a quienes perdieron sus hogares.

Las autoridades señalaron que los hospitales de la red pública continúan en alerta para atender a los pacientes en estado crítico, mientras que se ha solicitado la colaboración de especialistas en quemaduras y cirugía reconstructiva para reforzar la atención.

Investigación en curso

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México abrió una carpeta de investigación para esclarecer las causas de la explosión. Se indaga si el percance se debió a fallas mecánicas en la unidad, negligencia en el transporte o condiciones irregulares de seguridad.

Asimismo, el gobierno capitalino anunció que se revisarán los protocolos de operación y regulación del transporte de gas LP en la ciudad, con el fin de prevenir nuevos accidentes de esta magnitud.

Preocupación vecinal

Organizaciones civiles y vecinos de Iztapalapa han insistido en la necesidad de reforzar la supervisión a las pipas de gas que circulan en zonas densamente pobladas, pues el siniestro puso en evidencia los riesgos a los que están expuestos miles de habitantes.

La explosión en La Concordia deja una herida profunda en la capital y reabre el debate sobre la seguridad en el manejo de combustibles en entornos urbanos. Mientras tanto, la cifra de víctimas sigue siendo actualizada conforme evoluciona el estado de salud de los hospitalizados.