Oaxaca, Oax., 23 de agosto de 2025. — La crisis del sistema de salud en Oaxaca ha llegado a un punto crítico: pacientes con cáncer en hospitales públicos de la entidad han recurrido al uso de medicamentos caducados para no interrumpir sus tratamientos, ante el persistente desabasto de fármacos oncológicos y complementarios.

El drama de las familias

Familiares de pacientes denunciaron que, en al menos dos hospitales de la capital y en nosocomios de la región Mixteca, las farmacias institucionales carecen desde hace semanas de claves esenciales para la atención de cáncer. Ante la desesperación, enfermos y sus familias han optado por aceptar donaciones de medicamentos que ya superaron su fecha de caducidad, en la esperanza de que aún conserven algo de eficacia.

“Es eso o suspender la quimioterapia. Nos dicen que pronto llegarán los insumos, pero mi hija no puede esperar”, relató la madre de una paciente de 12 años con leucemia linfoblástica, quien prefirió mantener el anonimato.

Riesgos médicos y derechos vulnerados

Especialistas en oncología consultados advierten que esta práctica es peligrosa, pues un medicamento caducado puede perder eficacia, alterar su composición química o causar efectos adversos. Además, señalan que el hecho refleja una grave vulneración al derecho humano a la salud.

“Un tratamiento interrumpido o sustituido con un medicamento sin vigencia adecuada puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Esto no debería ocurrir en ninguna institución pública”, subrayó un médico del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”.

La respuesta oficial

Los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) reconocieron recientemente que persisten fallas en la cadena de abasto de medicamentos, en particular en fármacos oncológicos, pero aseguraron que ya gestionan recursos con el gobierno federal y con el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) para regularizar el suministro en los próximos días.

“Estamos trabajando para que el suministro de quimioterapias y medicamentos de soporte sea constante, y que las y los pacientes no tengan que buscar alternativas riesgosas”, afirmó un vocero de la dependencia.

Contexto nacional

El desabasto de medicinas oncológicas no es exclusivo de Oaxaca: en diversas entidades del país, colectivos de madres y padres de pacientes con cáncer han protestado desde hace más de cinco años por la falta de quimioterapias, denunciando que el problema es estructural y recurrente.

En Oaxaca, sin embargo, el impacto se agrava por la lejanía de comunidades rurales, la falta de especialistas en oncología pediátrica y el costo inalcanzable de medicamentos en farmacias privadas.

Exigen soluciones inmediatas

Organizaciones civiles como Niños con Esperanza y Alianza por la Salud Digna advirtieron que la situación no puede esperar más:

“Cada día sin medicamentos es un día que se le roba a la vida de niñas, niños y adultos que luchan contra el cáncer. El Estado debe garantizar tratamientos seguros, oportunos y gratuitos. No podemos normalizar que se entreguen o utilicen medicinas caducadas”, expresaron en un pronunciamiento conjunto.

Una crisis humanitaria silenciosa

Mientras tanto, decenas de familias oaxaqueñas viven entre la incertidumbre y la angustia: algunos pacientes suspendieron tratamientos, otros se endeudan para comprarlos en el sector privado y los más vulnerables confían en donaciones, aunque estas lleguen en condiciones precarias.

La situación pone sobre la mesa la urgencia de una política pública sólida y sostenida en materia de abasto médico, así como de mecanismos de vigilancia que garanticen que la salud, particularmente la de pacientes con cáncer, no dependa de la buena voluntad de donantes o de la desesperación de las familias.