
Ciudad de México, 23 de agosto de 2025. — Lo que debía ser una noche de emoción deportiva terminó en tragedia. Simón Falah-Assadi Martínez, un niño de nueve años, se encuentra en terapia intensiva luego de recibir un pelotazo en la cabeza durante el partido entre los Diablos Rojos del México y los Pericos de Puebla, celebrado el miércoles en el Estadio Alfredo Harp Helú, en la capital del país.
De acuerdo con los primeros reportes, el impacto le provocó una hemorragia cerebral, por lo que fue trasladado de urgencia a un hospital, donde permanece bajo vigilancia médica.
El menor asistió al juego 1 de la Serie de Zona de los playoffs de la Liga Mexicana de Beisbol acompañado de su tía y sus hermanos. Ellos se encontraban en la zona de plateas altas, un área que no cuenta con malla protectora, cuando ocurrió el accidente.
El caso ha encendido el debate sobre las medidas de seguridad en los estadios, particularmente en zonas sin protección, donde los aficionados están más expuestos a este tipo de incidentes.
Hasta el momento, familiares y autoridades del equipo no han dado una actualización oficial sobre su estado de salud, pero se sabe que su condición es delicada.