San Francisco Telixtlahuaca impulsa un modelo agrícola rentable y sostenible con esta fruta exótica de alto valor nutricional

San Francisco Telixtlahuaca, Oax., 2 de agosto de 2025.– Productores de la región central de Oaxaca están apostando por el cultivo de la pitahaya como una alternativa económica y social para arraigar a las nuevas generaciones en sus comunidades, frente al histórico fenómeno de migración hacia el norte del país o Estados Unidos.

El municipio de San Francisco Telixtlahuaca, ubicado a 40 kilómetros de la capital del estado, se ha convertido en uno de los puntos clave para el desarrollo de esta fruta exótica, también conocida como fruta del dragón, que ha demostrado ser resistente al clima local, rentable y benéfica para la salud.

“El proyecto comenzó hace 13 años, porque los precios del jitomate bajaban mucho cuando el mercado se saturaba. Analizamos varias opciones y decidimos sembrar pitahaya, porque el clima aquí es ideal”, cuenta Felipe Trujillo, agricultor local que cultiva más de 11 mil plantas en un terreno de mil metros cuadrados.

Según relata, el consumo frecuente de esta fruta lo ayudó a mejorar su salud, al grado de perder más de 20 kilos y reducir sus niveles de colesterol y triglicéridos. “Me ha dado muy buenos resultados en lo personal, por eso creo en este cultivo”, afirma.

Además de sus beneficios nutricionales, la pitahaya representa una oportunidad de ingresos considerables: su precio por kilo oscila entre 40 y 80 pesos, dependiendo de la temporada y la demanda. Por ello, el gobierno municipal y los productores han unido esfuerzos para organizar la Expo Agro Pitahaya los días 16 y 17 de agosto, con el fin de promocionar sus propiedades y fortalecer la cadena de valor.

“Uno de nuestros principales objetivos es evitar que la gente se vaya del municipio. Queremos que la juventud vea que es posible tener una vida digna trabajando la tierra con cultivos rentables como este”, señala José Luis Ramírez, director de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del ayuntamiento.

La estrategia no sólo se enfoca en el presente, sino también en el futuro del patrimonio agrícola de la región. Los productores trabajan en la preservación de semillas nativas mediante un banco de germoplasma, donde resguardan material genético de variedades de América Central, especialmente frente a fenómenos como la sequía que ya afecta los rendimientos.

“El objetivo es conservar la diversidad genética para enfrentar los retos climáticos. El año pasado hubo sequía fuerte y este año varias parcelas bajaron su producción”, explica el agrónomo Maximino Fidel Cruz, especialista en fruticultura.

Por su parte, mujeres como Yolanda Flores insisten en que es urgente despertar el interés de los jóvenes en el trabajo agrícola. “Ahora muchos ya no quieren el campo, prefieren irse. Es necesario que regresen y vuelvan a sembrar sus tierras. Aquí hay futuro si se trabaja”, concluye.

Con este impulso, San Francisco Telixtlahuaca no solo busca reactivar su economía local, sino también sembrar raíces más profundas en las nuevas generaciones que hoy ven en la pitahaya no sólo una fruta del desierto, sino una esperanza para quedarse.