Un reciente experimento controlado ha demostrado que desconectarse del Internet móvil por apenas dos semanas puede tener efectos profundos y positivos en la salud mental. La investigación encontró que el 91% de los participantes experimentaron una mejora notable en su bienestar subjetivo, su capacidad de atención y una disminución en los síntomas de depresión, simplemente manteniendo su teléfono con funciones básicas como llamadas y mensajes, pero sin acceso a Internet.

El estudio fue liderado por Noah Castelo, académico del Departamento de Marketing, Economía Empresarial y Derecho de la Universidad de Alberta, y buscó responder una pregunta cada vez más urgente en la era digital: ¿Estamos los humanos preparados para la hiperconectividad constante?

Los resultados sugieren que la respuesta es no. “Los teléfonos inteligentes han cambiado drásticamente nuestras vidas y comportamientos en los últimos 15 años, pero nuestra psicología humana básica sigue siendo la misma”, explicó Adrian Ward, profesor asociado de marketing en la Escuela de Negocios Texas McCombs, institución que también participó en el estudio.

El experimento consistió en bloquear el acceso a Internet en los teléfonos de los participantes durante 14 días, preservando funciones básicas como llamadas y mensajes de texto. Al finalizar el periodo, los investigadores observaron una mejora generalizada en tres dimensiones clave del funcionamiento psicológico: disminución de la depresión, incremento del bienestar emocional y mayor capacidad de concentración.

Los hallazgos ofrecen evidencia sólida de que una “desintoxicación digital” breve, enfocada únicamente en eliminar el acceso móvil a redes y navegación, podría ser suficiente para restablecer cierto equilibrio mental en una sociedad cada vez más saturada de estímulos digitales.

Los investigadores sugieren que incorporar pausas planificadas del uso de Internet móvil podría convertirse en una estrategia de salud mental accesible y efectiva.