Ciudad de México / Istmo de Tehuantepec, Oaxaca – Jueves 24 de julio de 2025

A cinco días del inicio de un paro indefinido en hospitales y centros de salud del Istmo de Tehuantepec, trabajadores del sector salud mantienen cerradas diversas unidades médicas y han llevado su protesta hasta la capital del país, en demanda de atención urgente al desabasto, la precarización laboral y la imposición del modelo IMSS-Bienestar.

Este miércoles 23 de julio, un contingente de profesionales de la salud fue encapsulado por elementos de seguridad en la avenida Insurgentes, en la Ciudad de México, mientras se dirigía a las oficinas centrales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). La acción formó parte de las movilizaciones organizadas por el Frente de Sindicatos de Salud (FINTRAS) y otros gremios inconformes con la transición del sistema estatal de salud al esquema federalizado.

El paro, que comenzó el lunes 22 de julio, afecta al menos siete hospitales comunitarios y más de 100 centros de salud rurales. Servicios como consulta externa, cirugías programadas y actividades administrativas han sido suspendidos, manteniéndose únicamente las áreas de urgencias y hospitalización.

El personal de salud ha denunciado la carencia crónica de medicamentos, equipo médico, personal suficiente y condiciones dignas para brindar atención, particularmente en comunidades alejadas del Istmo. Asimismo, exigen la destitución de funcionarios estatales a quienes acusan de negligencia y omisión ante la crisis sanitaria.

De acuerdo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud en Oaxaca, se mantendrán en resistencia activa. En ese sentido, anunciaron que a partir del lunes 29 de julio iniciarán asambleas estatales para definir un nuevo plan de acción que permita visibilizar y exigir solución a las problemáticas derivadas de la implementación del modelo IMSS-Bienestar.

“Nos dijeron que este nuevo sistema vendría a mejorar el servicio, pero en la práctica ha traído más abandono, centralismo y desorganización”, señalaron trabajadores durante la manifestación en la Ciudad de México.

Hasta ahora, ni el IMSS ni el Gobierno de Oaxaca han emitido declaraciones públicas sobre la protesta. Aunque en semanas pasadas se difundieron boletines institucionales asegurando la distribución de insumos y mejoras en infraestructura, los trabajadores afirman que las condiciones siguen siendo críticas y que los recursos anunciados no han llegado a las unidades en conflicto.

Organizaciones civiles y especialistas en salud pública han advertido que el paro no solo representa una crisis administrativa, sino una amenaza directa al derecho a la salud en una de las regiones más vulnerables del país.

El movimiento se mantiene activo y no se descartan nuevos bloqueos ni acciones legales si no hay avances concretos en las próximas horas.