
Ciudad de México, 4 de julio de 2025 — Cerca de 10 millones de personas en México han convertido al billete de 50 pesos en una especie de tesoro personal, al grado de preferir guardarlo en lugar de usarlo, simplemente porque lo consideran estéticamente atractivo. Así lo revela una encuesta realizada por el Banco de México (Banxico) en 2024.
El estudio señala que el 68% de quienes guardan este billete tienen entre uno y cinco ejemplares resguardados, ya sea en cajones, carteras, álbumes o espacios destinados a piezas de colección. En total, se calcula que al menos 12.5 millones de pesos en billetes de 50 están fuera de circulación por este fenómeno cultural.
La pieza en cuestión pertenece a la nueva familia G de billetes y muestra al ajolote, una especie endémica de México y símbolo de la conservación ambiental. Su diseño colorido, con tonos morados y verdes, así como la presencia del ecosistema de Xochimilco en el reverso, ha sido ampliamente elogiado por su valor artístico.
Aunque su función principal sigue siendo la de un medio de intercambio económico, el billete se ha transformado también en un objeto emocional y simbólico para millones de personas, que lo consideran digno de resguardo más que de gasto.
Esta tendencia, aunque no representa un riesgo sistémico para la economía nacional, sí ha llamado la atención del propio Banxico por el retiro involuntario de efectivo en pequeñas denominaciones, lo cual podría tener implicaciones logísticas si se masifica.
Por ahora, el billete de 50 pesos con ajolote se consolida como uno de los más queridos por el público mexicano, y no por su valor adquisitivo, sino por su belleza.