El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que a partir del martes entrarán en vigor aranceles del 25% a las importaciones provenientes de México y Canadá, argumentando motivos de justicia comercial y seguridad nacional. 

Trump justificó la medida señalando la necesidad de trasladar la manufactura de automóviles y otras industrias a Estados Unidos para evitar estos gravámenes, con el objetivo de proteger la industria automotriz nacional frente a importaciones más económicas. Además, mencionó que los aranceles buscan combatir el tráfico de fentanilo y la inmigración ilegal, incentivando la reubicación de fábricas al territorio estadounidense. 

La implementación de estos aranceles ha generado temores de una guerra comercial y posibles repercusiones económicas, afectando negativamente al mercado bursátil estadounidense, con una caída del 2% en el índice S&P 500. Funcionarios de la administración Trump, incluyendo al secretario de Comercio, Howard Lutnick, y al secretario del Tesoro, Scott Bessent, confían en que los aranceles impulsarán la manufactura nacional y la inversión extranjera, a pesar de las advertencias sobre aumentos de precios para los consumidores. 

En respuesta, Canadá y México están preparando medidas de represalia y acciones para abordar las preocupaciones de Trump, como el fortalecimiento de la seguridad fronteriza y la cooperación en discusiones comerciales. Economistas advierten que los aranceles podrían elevar los precios al consumidor y provocar inflación, mientras que algunos inversores temen la posibilidad de guerras comerciales. 

En Canadá, el Partido Liberal ha experimentado un resurgimiento en las encuestas en medio de estas tensiones, con una elección general programada para octubre. Se espera que las medidas arancelarias impacten en las relaciones comerciales que han sido en gran medida libres de aranceles desde la década de 1980. 

Mientras tanto, en Estados Unidos, la administración Trump planea aliviar sanciones a Rusia a pesar de las tensiones en curso y enfrenta críticas internas por políticas anti-LGBTQ+ y la posibilidad de un cierre gubernamental debido a desacuerdos presupuestarios. Se espera que Trump se dirija al Congreso mañana para delinear las prioridades de su administración.