La LXVI Legislatura del Congreso del Estado de Oaxaca aprobó por unanimidad un decreto que reconoce a la maramota o marmota monumental de Tlacolula de Matamoros como elemento cultural identitario, material e inmaterial, del estado. La iniciativa, presentada por la diputada Mónica Belén López Javier, busca salvaguardar el valor histórico, antropológico y espiritual de esta tradición y garantizar su transmisión a las próximas generaciones.

Congreso | 23 de julio de 2026


Un símbolo con raíces en la evangelización dominica

De acuerdo con el dictamen, avalado tras el análisis jurídico y técnico de la Comisión Permanente de Culturas y Artes, el antecedente directo de la marmota monumental se ubica en las esferas didácticas que utilizaban los misioneros dominicos durante la primera mitad del siglo XVI para la transmisión de la doctrina cristiana. Con el paso de los siglos, la comunidad de Tlacolula de Matamoros se apropió de este elemento pedagógico y lo transformó en una expresión festiva y ritual que hoy encabeza de manera tradicional las calendas del municipio.

El propio decreto detalla las características artesanales que le otorgan monumentalidad a la pieza: una estructura de doce tiras o costillas de madera de cedro rojo, de 4.6 metros de largo, sostenidas por un mástil de encino de 4.5 metros y con un diámetro aproximado de 4 metros. La esfera se forra con manta blanca y se ornamenta tradicionalmente con papel o plástico picado y bandas con inscripciones litúrgicas. Según el cronista de Tlacolula de Matamoros, Gerardo García Aguilar, el lienzo blanco representa la Sábana Santa, el mástil simboliza el cuerpo de Dios y las doce costillas aluden a los apóstoles.


Un vínculo espiritual para la comunidad

En tribuna, la diputada promovente, integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Transformación Oaxaqueña, explicó que la marmota encabeza la procesión en cada festividad religiosa de Tlacolula, anuncia la celebración, ordena ritualmente el recorrido y baila entre las manos de las y los jóvenes marmoteros al ritmo de la chirimía y la banda de música, representando un vínculo espiritual de unidad para toda la comunidad.

López Javier añadió que, desde 2022, Tlacolula celebra el Día de la Maramota Monumental el viernes previo al segundo Lunes del Cerro, y que cada celebración anual fortalece la apropiación comunitaria del símbolo y proyecta su importancia dentro y fuera del municipio. Ser marmotero exige preparación física, ya que las esferas pueden pesar más de 50 kilogramos y su manejo requiere fuerza y resistencia para sostenerlas y hacerlas girar durante los recorridos.


Alcance del decreto

El decreto establece artículos transitorios para ordenar la notificación e inscripción formal de la marmota monumental de Tlacolula de Matamoros ante el Sistema Nacional de Información Cultural de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la República, así como en el Registro Nacional del Patrimonio Cultural que administra el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI). Tlacolula de Matamoros ya cuenta, además, con el registro de la Marmota Monumental ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor desde junio de 2025.