Puerto Escondido, Oax., 6 de marzo de 2026.

Un fuerte incendio registrado durante la madrugada de este viernes consumió decenas de restaurantes, palapas y comercios ubicados en la zona turística de Punta Zicatela, en Puerto Escondido, uno de los principales destinos de la costa de Oaxaca.

De acuerdo con reportes preliminares, el fuego comenzó alrededor de la 1:00 de la madrugada y se propagó rápidamente entre las estructuras construidas con madera, palma y materiales ligeros, lo que facilitó que las llamas avanzaran de un negocio a otro en cuestión de minutos. 

Autoridades municipales de Santa María Colotepec informaron que al menos 15 restaurantes y decenas de palapas resultaron completamente consumidos por el incendio, mientras que otros establecimientos y puestos de artesanías también sufrieron daños. 

El presidente municipal de Santa María Colotepec, Román Valencia, confirmó que varios negocios registraron pérdidas totales, lo que representa un fuerte golpe para comerciantes y prestadores de servicios turísticos de esta franja costera, conocida por su actividad gastronómica y vida nocturna frente al mar. 

Vecinos, restauranteros y trabajadores de la zona intentaron contener las llamas en los primeros minutos con cubetas de agua y extintores, mientras llegaban elementos de bomberos y corporaciones de emergencia. El incendio fue finalmente controlado aproximadamente dos horas después de iniciado, según los primeros reportes. 

Aunque el siniestro generó escenas de alarma entre residentes y turistas —videos difundidos en redes sociales muestran enormes columnas de fuego iluminando la playa—, hasta el momento no se reportan personas fallecidas ni lesionadas, aunque algunas familias y trabajadores de la zona fueron evacuados como medida preventiva. 

Las causas del incendio aún no han sido determinadas y serán parte de las investigaciones que iniciaron autoridades municipales y cuerpos de emergencia.

Punta Zicatela es uno de los corredores turísticos más conocidos de Puerto Escondido, destino costero que concentra una gran cantidad de restaurantes de mariscos, bares y palapas frente al océano Pacífico, muchos de ellos construidos con materiales tradicionales que, en caso de incendio, pueden favorecer la rápida propagación del fuego. 

Tras el siniestro, comerciantes y habitantes comenzaron labores para retirar escombros y evaluar los daños, mientras autoridades locales analizan posibles apoyos para los negocios afectados en esta zona clave para la economía turística de la región.