Oaxaca, 4 de marzo de 2026. A menos de 20 minutos del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, más de 100 estudiantes de la escuela primaria “Hermanos Flores Magón” toman clases en condiciones precarias, en aulas improvisadas hechas con láminas y materiales reciclados, sin acceso a agua potable ni energía eléctrica.

Las instalaciones escolares carecen de infraestructura básica, por lo que docentes y alumnos han tenido que adaptarse a espacios temporales para continuar con las actividades académicas. En algunos salones, los techos están formados por hileras de botellas de plástico vacías, colocadas para reducir el calor al interior de las aulas.

La falta de servicios básicos y de instalaciones adecuadas ha obligado a la comunidad escolar a recurrir a soluciones improvisadas para mantener en funcionamiento el plantel, mientras los estudiantes continúan sus clases en medio de altas temperaturas y limitaciones para el desarrollo de actividades escolares.

Padres de familia y maestros han señalado que las condiciones actuales dificultan el aprendizaje y ponen en evidencia las carencias de infraestructura educativa, a pesar de que el plantel se encuentra a corta distancia de la capital del estado.

La situación ha generado preocupación entre la comunidad, que espera que las autoridades educativas atiendan el problema y garanticen espacios dignos y seguros para los estudiantes.