Una mujer fue arrestada la noche del 2 de febrero de 2026 en el Aeropuerto Internacional Harry Reid, luego de presuntamente abandonar a su perro dentro de la Terminal 3 tras negársele el abordaje en un vuelo de JetBlue.

De acuerdo con información confirmada por el Las Vegas Metropolitan Police Department (LVMPD), los hechos ocurrieron alrededor de las 11:39 p.m., cuando oficiales asignados al aeropuerto respondieron a un reporte en el área de mostradores. En el lugar encontraron a un perro atado a un medidor metálico de equipaje de mano, sin supervisión.

El personal de la aerolínea explicó que la pasajera intentó viajar con el animal como supuesto perro de servicio, pero no completó la documentación obligatoria en línea requerida para este tipo de transporte. Al no cumplir con los requisitos, se le negó el pase de abordar.

Según el reporte policial, en lugar de resolver la situación, la mujer dejó al animal atado y se dirigió hacia su puerta de embarque. Los agentes la localizaron en la Puerta D1. Durante el interrogatorio, la pasajera argumentó que el perro tenía un dispositivo de rastreo, lo que —según su versión— justificaba dejarlo en el lugar.

La mujer fue detenida y enfrenta cargos por abandono animal y resistencia al arresto, luego de mostrarse hostil durante el procedimiento.

El perro, descrito como un goldendoodle o mezcla de poodle miniatura de aproximadamente dos años, recibió atención inmediata por parte de empleados del aeropuerto y oficiales. Posteriormente quedó bajo custodia de Animal Protective Services.

Tras cumplirse el periodo obligatorio de retención de 10 días sin que la propietaria reclamara al animal, la organización Retriever Rescue of Las Vegas asumió su resguardo. El perro, ahora llamado “Jet Blue”, se encuentra en hogar temporal y será dado en adopción.

El caso ha reavivado el debate sobre el uso indebido de la figura de “animal de servicio” y las responsabilidades legales de los dueños. En Nevada, el abandono animal constituye un delito y puede derivar en sanciones penales.

Las autoridades reiteraron que los animales no pueden ser dejados en instalaciones públicas como alternativa ante restricciones de viaje, y subrayaron que la legislación local contempla tolerancia cero ante este tipo de conductas.