Santa Clara, California, 7 de febrero de 2026.— A unas horas de celebrarse el Super Bowl LX, el espectáculo de medio tiempo se ha convertido en uno de los más controvertidos de la historia reciente del evento. El show oficial, liderado por Bad Bunny y con participación de Green Day, ha generado un intenso debate político y cultural en Estados Unidos, particularmente por el uso predominante del español y el mensaje identitario del artista puertorriqueño.

Un medio tiempo histórico… y divisivo

Bad Bunny será el primer artista latino en encabezar en solitario el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, un escenario que tradicionalmente supera los 100 millones de espectadores solo en Estados Unidos. La NFL ha defendido la decisión como parte de su estrategia para conectar con audiencias jóvenes y latinas, uno de los segmentos de mayor crecimiento para la liga.

Aunque el repertorio se mantiene bajo reserva, se espera un show con fuerte presencia de ritmos latinos, referencias culturales caribeñas y una puesta en escena distinta a la tradición anglosajona del evento. Green Day, por su parte, participará en los actos musicales previos al partido, aportando un contraste generacional y estilístico.

El rechazo al español y la reacción conservadora

La confirmación de Bad Bunny detonó críticas desde sectores conservadores, comentaristas políticos y grupos vinculados al movimiento Make America Great Again, quienes han cuestionado abiertamente que el espectáculo principal se realice mayoritariamente en español.

Entre los argumentos más recurrentes se encuentran:

Que el Super Bowl “debería representar la cultura estadounidense tradicional”. El rechazo explícito al uso del español en un evento considerado “nacional”. Las posturas públicas de Bad Bunny sobre migración, identidad latina y justicia social.

Estas críticas no se limitaron al discurso mediático. En respuesta, la organización conservadora Turning Point USA promovió un show alternativo de medio tiempo, presentado como una opción para quienes no se identifican con el espectáculo oficial de la NFL.

El show alternativo: Kid Rock y el “All-American Halftime”

El llamado “All-American Halftime Show” será transmitido de manera paralela por plataformas digitales y redes afines al conservadurismo estadounidense. El evento estará encabezado por Kid Rock, acompañado por otros artistas de country y rock clásico, en un formato explícitamente ideológico.

Los organizadores han señalado que el show busca “recuperar la esencia estadounidense” del Super Bowl, en oposición a lo que consideran una “politización cultural” del evento oficial. Analistas señalan que esta es una de las pocas ocasiones en que un espectáculo alternativo se organiza abiertamente como respuesta política y lingüística al medio tiempo de la NFL.

Ratings, audiencia y conversación global

Especialistas en medios anticipan que la controversia podría impulsar altos niveles de audiencia tanto para el espectáculo oficial como para el alternativo. El Super Bowl es tradicionalmente el evento televisivo más visto del año en Estados Unidos, y el debate previo ha incrementado la conversación digital a niveles inusuales incluso para este evento.

Para la NFL, el Super Bowl LX funcionará como un termómetro cultural: medirá el impacto real de su apuesta por la diversidad musical y lingüística, así como la respuesta de un público cada vez más fragmentado.

¿A qué hora verlo en México y dónde?

En México, el Super Bowl LX se transmitirá este domingo 8 de febrero.

Inicio del partido: 17:30 horas (tiempo del centro de México) Medio tiempo: aproximadamente entre 19:00 y 19:30 horas

Dónde verlo:

Televisión: Canal 5, ESPN Streaming: Disney+, ViX, NFL Game Pass

El espectáculo de medio tiempo se transmitirá en todas las señales oficiales que cuenten con derechos del evento.

Un Super Bowl que ya marcó época

Antes de que se juegue un solo down, el Super Bowl LX ya se ha convertido en un evento simbólico: un choque entre visiones culturales, lenguas e identidades que refleja el momento político y social que vive Estados Unidos. Más allá del resultado deportivo, el medio tiempo promete quedar como uno de los más discutidos de la historia reciente.