
Washington, D.C.— La empresaria y activista Paris Hilton acudió al Congreso de Estados Unidos para respaldar una iniciativa legislativa que busca penalizar la creación y difusión de imágenes sexuales explícitas generadas con inteligencia artificial sin el consentimiento de las personas involucradas, una práctica conocida como deepfakes.
Hilton participó en una conferencia frente al Capitolio de Estados Unidos, donde recordó el impacto personal y público que tuvo la filtración de un video íntimo cuando tenía 19 años, un episodio que —subrayó— marcó su vida y evidenció la falta de herramientas legales para proteger a las víctimas de abusos digitales.

“La gente lo llamó un escándalo. No lo fue. Fue abuso”, afirmó la empresaria, al relatar cómo el material fue difundido en internet sin su autorización y convertido en un fenómeno mediático. Señaló que, en ese momento, la legislación era insuficiente para enfrentar ese tipo de agresiones y que la crueldad digital avanzaba más rápido que la capacidad del Estado para regularla.
El proyecto, conocido como Ley Defiance, es impulsado por la congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez y cuenta con respaldo bipartidista, incluida la representante republicana por Florida Laurel Lee, quienes acompañaron a Hilton durante el anuncio.

De aprobarse, la iniciativa tipificaría como delito federal la generación y distribución de deepfakes con contenido sexual explícito sin consentimiento. Además, permitiría a las víctimas iniciar acciones civiles contra quienes produzcan o difundan este material, e incluso establecer responsabilidades legales para las plataformas digitales donde se aloje o propague.
Durante su intervención, Hilton enfatizó que su activismo busca evitar que otras personas atraviesen experiencias similares. “Vendieron mi dolor por clics y luego esperaban que guardara silencio”, expresó, al sostener que la tecnología no puede seguir avanzando sin límites legales claros que protejan la dignidad y la integridad de las personas.

La propuesta se suma a un debate creciente en Estados Unidos sobre los riesgos del uso de inteligencia artificial en la creación de contenidos falsos y la necesidad de actualizar los marcos jurídicos para enfrentar nuevas formas de violencia digital.