11 de enero de 2026 | 08:04

Mineápolis, Estados Unidos.

Manifestaciones contra las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump se multiplicaron este fin de semana en diversas ciudades de Estados Unidos, luego de que un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) asesinó a una mujer en Mineápolis, y otro elemento de la misma corporación disparó e hirió a dos personas durante un operativo en Portland.

Las movilizaciones fueron convocadas por Indivisible, una organización social creada para oponerse a la agenda antimigrante de la Casa Blanca, que documentó cientos de protestas simultáneas en Washington, Boston, Nueva York, Filadelfia, Raleigh, así como en Texas, Kansas, Nuevo México, Ohio, Florida y otros estados. Muchas de las concentraciones fueron nombradas “ICE Out for Good”, un juego de palabras que alude tanto a la expulsión definitiva de la agencia como al apellido de la víctima de Mineápolis, Renee Good.

Good, de 37 años de edad y madre de tres hijos, fue abatida durante un operativo del ICE, lo que detonó una manifestación cerca del lugar de los hechos. Durante la protesta, activistas exigieron el “fin del terror letal en nuestras calles” y responsabilizaron directamente a la agencia migratoria por el uso excesivo de la fuerza.

A las convocatorias se sumaron organizaciones como Voto Latino, la Unión Estadunidense por las Libertades Civiles (ACLU), Disappeared in America Campaign y 50501, que exigieron al gobierno federal reducir la presencia del ICE en zonas urbanas y establecer mecanismos de rendición de cuentas para sus agentes.

Las protestas coinciden con el despliegue de lo que el Departamento de Seguridad Nacional ha calificado como “la mayor operación de control migratorio” en las Ciudades Gemelas de Mineápolis y Saint Paul desde el inicio de la ofensiva migratoria impulsada por Trump. La administración federal sostiene que tanto el asesinato en Mineápolis como los disparos en Portland fueron “actos de defensa propia”, al argumentar que los agentes fueron atacados por conductores que utilizaron sus vehículos “como armas”.

Alcalde llama a evitar la confrontación

El alcalde demócrata de Mineápolis, Jacob Frey, pidió a la ciudadanía no caer en provocaciones y mantener las protestas dentro del marco legal.

“No vamos a contrarrestar el caos de Donald Trump con nuestra propia marca de caos. Él quiere que mordamos el anzuelo”, advirtió.

Durante una conferencia de prensa, el jefe de policía de la ciudad, Brian O’Hara, informó que 29 personas fueron detenidas el viernes frente a un hotel donde se creía que se alojaba un contingente del ICE. Un agente policial resultó herido. Las autoridades señalaron que, hasta el sábado, no se reportaban personas detenidas en nuevas manifestaciones y que la mayoría de las protestas se habían desarrollado de manera pacífica.

Presión política y defensa del gobierno federal

En el Congreso, legisladores demócratas exigieron una investigación exhaustiva sobre la muerte de Renee Good, además de cambios a las políticas de redadas antimigrantes. Algunas voces incluso plantearon la suspensión del financiamiento del ICE y la posibilidad de un juicio político contra la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem.

Desde la Casa Blanca, la vocera Karoline Leavitt defendió la actuación de la agencia y acusó a los medios de construir una narrativa “engañosa”. En redes sociales comparó el caso de Good con el del salvadoreño Kilmar Ábrego García, deportado previamente, al afirmar que la prensa ha minimizado antecedentes criminales en casos similares.

Por su parte, el director del ICE, Todd M. Lyons, aseguró que la agencia continuará con sus operativos “independientemente de las maniobras políticas” y afirmó que en Minnesota se ha detenido a inmigrantes considerados de alta peligrosidad, declaración difundida por Fox News.

Mientras tanto, organizaciones civiles anticipan nuevas movilizaciones en los próximos días, en un clima de creciente tensión entre autoridades federales, gobiernos locales y comunidades migrantes en distintas regiones del país.