
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que, a partir de una denuncia anónima, localizó y detuvo a un presunto operador de una red que distribuía pornografía y material de explotación sexual infantil a través de aplicaciones de mensajería, principalmente Telegram, y aseguró decenas de dispositivos con más de 170 gigabytes (aproximadamente 100 horas) de audios, videos y fotografías, parte del cual ya fue identificada como evidencia de abuso, desnudo y pornografía infantil.
En la revisión forense de los equipos las autoridades hallaron miles de archivos (entre ellos miles de fotografías y cientos de videos y audios) y chats donde se documentan prácticas de venta de material (con costos reportados de entre 10 y 30 dólares) y mensajes en los que se coaccionaba a menores para que enviaran contenidos.
El fiscal estatal señaló que hay indicios de que la red tuvo alcance nacional e internacional, con víctimas y compradores de distintas nacionalidades, por lo que la investigación estatal se coordinará con la Fiscalía General de la República y se solicitará colaboración de INTERPOL y del FBI para identificar a más implicados y posibles víctimas fuera del país. Durante el operativo también fue localizada y rescatada una adolescente de 16 años originaria de Estados Unidos, según confirmó la dependencia, y las autoridades plantearon que conforme avance la investigación podrían integrarse investigaciones internacionales para rastrear transacciones, cuentas y usuarios involucrados.
El detenido, reportado como un hombre de alrededor de 22 años, ya fue vinculado a proceso por delitos que incluyen pornografía infantil, abuso sexual, corrupción de menores y violaciones a la intimidad sexual; la Fiscalía advirtió que de comprobarse la extensión de la red y la participación de otros usuarios se podrían alcanzar penas de décadas de prisión y hasta 210 años en multas/penas acumuladas conforme a la tipificación vigente.
Las autoridades mantienen el caso abierto, analizan los dispositivos y los chats asegurados, y llamaron a la ciudadanía a denunciar a través de los canales oficiales cualquier información que permita localizar a más víctimas o responsables.