
Cada 25 de noviembre, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer recuerda que, pese a décadas de esfuerzos, millones de mujeres y niñas siguen enfrentando agresiones físicas, sexuales, psicológicas, económicas y, cada vez más, digitales. La fecha, reconocida por la ONU desde 1999, honra la memoria de las hermanas Mirabal, asesinadas en 1960 en República Dominicana por oponerse a la dictadura de Rafael Trujillo, y simboliza la lucha contra todas las formas de violencia machista.
De acuerdo con ONU Mujeres, aproximadamente una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual, la mayoría a manos de su pareja o expareja. Los avances son lentos: la reducción de la violencia de pareja en la última década se ha dado a un ritmo de apenas 0.2 % anual, mientras persisten graves consecuencias en la salud física y mental, como depresión, ansiedad e infecciones de transmisión sexual.
Las cifras más recientes de Naciones Unidas confirman que la violencia sigue cobrando vidas: en 2024, cerca de 50 mil mujeres fueron asesinadas en el mundo por sus parejas o por otros familiares, lo que equivale a unas 137 mujeres y niñas al día.
El foco 2025: detener la violencia digital
Este 2025, la campaña global de Naciones Unidas se centra en la violencia digital contra las mujeres y las niñas, bajo el lema “ÚNETE para poner fin a la violencia digital contra las mujeres y las niñas”. La ONU llama a gobiernos, plataformas tecnológicas y sociedad civil a garantizar entornos en línea seguros y a combatir el ciberacoso, la difusión no consentida de imágenes íntimas, las amenazas, la vigilancia y otras formas de agresión en redes sociales y aplicaciones de mensajería.
México: violencia feminicida, ciberacoso al alza y movilización en las calles
En México, las cifras muestran la dimensión de la crisis. Datos compilados por organismos académicos y organizaciones ciudadanas estiman que más de 3 mil mujeres, jóvenes y niñas son asesinadas cada año en el país, en un contexto de violencia feminicida que combina homicidios dolosos y feminicidios tipificados.
A estas muertes se suman otras violencias que rara vez llegan a los titulares. Según cifras recientes del INEGI, en 2024 alrededor de 10.6 millones de mujeres en México fueron víctimas de ciberacoso, frente a 8.3 millones de hombres. En el caso de las agresiones sexuales en línea, casi 3 de cada 10 mujeres usuarias de internet reportaron haberlas sufrido, porcentaje que duplica al de los hombres.
Organismos internacionales han señalado que, en México, cerca del 70 % de las mujeres de 15 años o más han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, ya sea emocional, económica, física o sexual, lo que confirma que se trata de un problema estructural y no de casos aislados.
Este 25 de noviembre de 2025, organizaciones feministas y colectivas de familias de víctimas convocaron marchas y concentraciones en diversas ciudades del país. En Ciudad de México, cientos de mujeres salieron a las calles con pañuelos morados y verdes, consignas contra la impunidad y exigencias de políticas más efectivas para frenar los feminicidios y la violencia sexual. Aunque el país cuenta por primera vez con una presidenta mujer, las manifestantes advirtieron que la sola presencia femenina en el poder no basta si no se acompañan de presupuestos suficientes, cambios institucionales y resultados medibles en la reducción de la violencia.
Violencia entre jóvenes: control, celos y negacionismo
Las nuevas generaciones tampoco están exentas de este problema. Un avance del Barómetro Juventud y Género 2025 muestra que más del 87 % de jóvenes de entre 15 y 29 años dice haber presenciado violencia contra mujeres en su entorno cercano. Las formas más comunes incluyen el control del celular, exigencias de respuestas inmediatas a mensajes y restricciones en las amistades. Entre las jóvenes que han sufrido violencia de pareja, casi la mitad reporta afectaciones a su salud mental, como ansiedad, depresión y pérdida de autoestima.
El estudio también advierte un aumento de discursos negacionistas: muchos jóvenes varones consideran que los hombres están desprotegidos frente a las denuncias de violencia de género, lo que refleja una creciente polarización en torno al tema y evidencia la necesidad de reforzar la educación con perspectiva de género y los mensajes de prevención.
Entre compromisos y deudas pendientes
En el plano internacional, la Unión Europea, Naciones Unidas y diversos organismos regionales reiteraron en la víspera del 25N que la violencia contra las mujeres es una violación de derechos humanos y un obstáculo directo para la paz, el desarrollo y la democracia. La Comisión Europea recordó que una de cada tres mujeres en Europa ha sufrido violencia de género, mientras que ONU Mujeres y otras agencias llamaron a no reducir los recursos destinados a políticas de igualdad, refugios, órdenes de protección y sistemas de justicia especializados.
En México, instituciones federales como la Secretaría de las Mujeres y la CNDH insistieron en que el 25N no debe quedarse en actos simbólicos. Subrayaron la urgencia de consolidar registros confiables de feminicidios, fortalecer las Alertas de Violencia de Género, garantizar el acceso real a la justicia y atender de manera integral la violencia en todos los ámbitos: en el hogar, en el espacio público, en el trabajo y en internet.
Mientras tanto, los colectivos y organizaciones de mujeres recuerdan que los 16 días de activismo que van del 25 de noviembre al 10 de diciembre son una oportunidad para transformar la indignación en acciones concretas: desde modificar leyes y presupuestos hasta cambiar conductas cotidianas, denunciar la violencia y acompañar a las víctimas. Sólo así, advierten, la fecha dejará de ser un recordatorio de lo que falta para convertirse en la celebración de un derecho garantizado: el de vivir libres de violencia.