La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este lunes que los recientes hechos de violencia registrados afuera de algunos estadios no tienen por qué afectar el desarrollo de la Copa Mundial FIFA 2026 y que se trata de “casos distintos”, por lo que confía en que los protocolos de seguridad acordados con la FIFA y las autoridades estatales garantizarán la celebración del torneo. 

Durante la presentación oficial del evento en la Ciudad de México, Sheinbaum llamó a la afición a acudir “de forma pacífica” a los estadios y a evitar confrontaciones que empañen la fiesta deportiva, mientras que representantes de la FIFA expresaron que llevan años trabajando con el gobierno mexicano en medidas y logística de seguridad. 

El gobierno federal destacó además que las obras e inversiones de infraestructura—incluidas remodelaciones en el Estadio Azteca y proyectos aeroportuarios—seguirán su curso para recibir a los partidos programados en México, y que la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno es clave para atender riesgos puntuales sin alterar el calendario mundialista. 

Analistas y medios locales, sin embargo, recuerdan que la percepción pública sobre seguridad será un factor relevante en los meses previos al torneo y subrayan la necesidad de que las autoridades mantengan transparencia y comunicación constante sobre los protocolos y acciones preventivas para evitar incidentes aislados que puedan escalar. 

La mandataria reiteró que, pese a los episodios puntuales de violencia, México está comprometido con ofrecer un campeonato seguro y una “vitrina” positiva ante el mundo, y confirmó que no asistirá a la inauguración, decisión que acompañó del anuncio de donar su asiento a una niña aficionada al fútbol.