La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció un nuevo paro de labores de 48 horas en Oaxaca, programado para los días jueves 13 y viernes 14 de noviembre, con el objetivo de presionar al gobierno federal para que atienda sus demandas históricas y reinstale la mesa nacional de diálogo.

El acuerdo fue tomado durante la Asamblea Nacional Representativa (ANR) realizada el fin de semana pasado en la capital oaxaqueña, donde participaron representantes sindicales de todo el país. La acción forma parte de un plan táctico nacional que busca preparar el terreno para un eventual paro general de 72 horas, que podría realizarse antes de finalizar el año.

Demandas centrales

Entre las principales exigencias del magisterio oaxaqueño se encuentran:

La reinstalación de la mesa de negociación con el gobierno federal. La abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que modificó el sistema de pensiones del magisterio. La derogación de la Reforma Educativa vigente.

La CNTE sostuvo que estas demandas forman parte de su agenda histórica de lucha por los derechos laborales de los trabajadores de la educación y por la defensa de una educación pública, gratuita y de calidad.

Ruptura con el gobierno

El pasado 25 de octubre, la Sección 22 anunció la ruptura de las conversaciones con autoridades federales y estatales, a quienes acusó de mantener una “cerrazón total” ante sus planteamientos. Entre los puntos que detonaron la inconformidad destaca la falta de pago de horas adeudadas a docentes de secundarias técnicas, situación que, según el sindicato, afecta a cientos de maestros en el estado.

Tras ese desencuentro, el gremio advirtió que, si no se obtenían respuestas concretas antes del 27 de octubre, se convocaría a un paro de 48 horas, el cual fue finalmente confirmado para noviembre.

Movilización nacional

La dirigencia de la CNTE indicó que el paro de Oaxaca se replicará en otras entidades del país, como Guerrero y Michoacán, con acciones simultáneas de protesta y manifestaciones públicas. Estas medidas, señaló, son parte de una estrategia coordinada para visibilizar el descontento del magisterio y “replantear la relación con el gobierno federal”.

De concretarse, el paro afectará la operación de miles de escuelas públicas en todo el estado, mientras que la Sección 22 advirtió que continuará con su ruta de movilización “hasta que las autoridades respondan con hechos y no con discursos”.

Con esta nueva jornada de protesta, la CNTE busca retomar su papel como fuerza nacional dentro del magisterio y reactivar el diálogo político interrumpido desde mediados de año.