Los Ángeles, 18 de octubre de 2025. — Shohei Ohtani volvió a desafiar los límites del béisbol moderno. El fenómeno japonés firmó una de las actuaciones más dominantes en la historia de las Grandes Ligas al conectar tres jonrones y registrar diez ponches desde la lomita, guiando a los Dodgers de Los Ángeles a una victoria de 5-1 sobre los Cerveceros de Milwaukee que selló su pase a la Serie Mundial.

Con esta victoria, los Dodgers barrieron la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (4-0) y se colocan a solo cuatro triunfos de convertirse en campeones consecutivos del Clásico de Otoño, algo que no ocurre desde hace 25 años.

La noche de Ohtani fue pura perfección: lanzó hasta la séptima entrada, permitiendo apenas dos hits y una carrera, y al mismo tiempo produjo tres carreras con sus tres cuadrangulares, demostrando por qué ha sido tres veces nombrado Jugador Más Valioso (MVP).

“Fue realmente divertido en ambas facetas del juego hoy”, declaró Ohtani tras recibir el trofeo al MVP de la Serie de Campeonato. “Como representante del equipo, tomo este reconocimiento, pero lo más importante es que vamos por cuatro victorias más”.

El público del Dodger Stadium estalló en júbilo cuando Ohtani completó su tercer vuelacerca en la sexta entrada, un batazo monumental que desapareció por el jardín derecho y selló su leyenda como el único jugador en la historia de las Grandes Ligas en combinar tres jonrones y diez ponches en un mismo juego de postemporada.

Analistas y exjugadores han calificado su actuación como “la más completa de todos los tiempos”, no solo por el dominio mostrado en el montículo, sino por su impacto simultáneo al bat. “Es Babe Ruth en esteroides… pero real”, comentó el comentarista Joe Buck en la transmisión nacional.

El triunfo también reafirma el poderío de los Dodgers, quienes buscarán repetir el título conquistado el año pasado, ahora con Ohtani como líder indiscutible del roster. El rival saldrá del duelo entre los Orioles de Baltimore y los Astros de Houston, serie que aún se encuentra en disputa.

Con apenas 31 años, el japonés sigue escribiendo una historia que combina fuerza, técnica y una disciplina casi sobrehumana. Esta noche, Ohtani no solo llevó a su equipo a la Serie Mundial, sino que reescribió la historia del béisbol moderno.