La Cámara de Diputados avaló nuevos gravámenes a productos de consumo popular; el dictamen pasará ahora al Senado.

CIUDAD DE MÉXICO.— En una sesión marcada por la controversia, la mayoría oficialista de la Cuarta Transformación (4T) en la Cámara de Diputados aprobó una nueva ola de impuestos que afectará a diversos productos de consumo cotidiano, como parte del paquete fiscal 2026.

La reforma, que deberá ser ratificada por el Senado de la República, contempla gravámenes especiales a bebidas azucaradas, cigarros electrónicos, alimentos ultraprocesados y servicios digitales de entretenimiento, entre otros rubros. Según el dictamen, las nuevas medidas buscan “fortalecer la recaudación nacional y promover hábitos de consumo más saludables”, aunque la oposición advierte que impactarán directamente el bolsillo de las familias mexicanas.

El paquete fiscal fue avalado por mayoría de votos de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), mientras que PAN, PRI, PRD y MC votaron en contra, argumentando que las medidas “disfrazan un incremento generalizado de impuestos en plena desaceleración económica”.

De confirmarse en el Senado, los nuevos gravámenes entrarían en vigor a partir del 1 de enero de 2026, fecha en la que también se espera que el SAT implemente nuevas facultades de fiscalización digital derivadas de otras reformas aprobadas esta semana.

Analistas fiscales prevén que el aumento en impuestos a productos populares podría elevar la inflación en el primer trimestre de 2026 y reducir el consumo interno, mientras que el Gobierno federal defiende que con ello se garantizará una recaudación más equitativa y sostenible.