
Sharm el Sheij, Egipto, 13 de octubre de 2025.– En un hecho calificado por observadores internacionales como “un punto de inflexión en la historia reciente de Medio Oriente”, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes el Acuerdo de Paz para la Franja de Gaza, junto con los mandatarios de Egipto, Turquía y Qatar, durante una cumbre internacional celebrada en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, a la que asistieron más de 30 líderes mundiales.
El acto, realizado bajo el lema “Peace 2025”, marca el cierre de un proceso diplomático de meses, impulsado por Washington y mediado por El Cairo, Ankara y Doha, que culmina con el primer alto al fuego formal entre Israel y Hamás tras dos años de enfrentamientos en la Franja de Gaza.
Una cumbre sin Netanyahu
Trump llegó a Egipto tras una breve visita a Israel, donde pronunció un discurso en Jerusalén calificando la jornada como “el amanecer histórico de un nuevo Medio Oriente”. Posteriormente voló a Sharm el Sheij para encabezar la ceremonia en la que participaron, entre otros, el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente del gobierno español Pedro Sánchez, la primera ministra italiana Giorgia Meloni, el emir de Qatar Tamim bin Hamad Al Thani, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, el rey Abdalá II de Jordania, el secretario general de la ONU António Guterres y el presidente palestino Mahmud Abás.
La ausencia más notoria fue la del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, quien no acudió a la cumbre pese a haber aprobado el plan de paz promovido por la Casa Blanca. Según fuentes diplomáticas, Israel envió una delegación técnica, pero su premier prefirió “mantener prudencia política” ante la reacción de su coalición interna.
Los términos del acuerdo
El Acuerdo de Sharm el Sheij, como ya lo denominan algunos analistas, contempla varias fases:
Cese inmediato al fuego entre Israel y Hamás, supervisado por una comisión internacional encabezada por Estados Unidos y Egipto. Retirada gradual de las tropas israelíes de la Franja de Gaza, con cronograma verificado por Naciones Unidas. Liberación de rehenes y prisioneros: este lunes, Israel liberó 154 prisioneros palestinos a través de Egipto, mientras que Hamás liberó a 20 rehenes y anunció el inicio de la entrega de cuerpos de los fallecidos en cautiverio. Desarme progresivo de Hamás y entrada de ayuda humanitaria sin restricciones, así como el inicio de la reconstrucción de Gaza bajo supervisión internacional.
Según el documento firmado, el objetivo final es “establecer un corredor humanitario permanente, la desmilitarización completa de la Franja y la apertura de negociaciones políticas para la creación de un Estado palestino viable”.
Un proceso largo tras años de guerra
El plan fue anticipado por Trump el pasado 29 de septiembre, cuando la Casa Blanca anunció que Israel había aceptado “un marco integral de paz”. Desde entonces, mediadores egipcios y qataríes sostuvieron reuniones discretas con delegaciones de Hamás en El Cairo y Doha, preparando el terreno para la firma de este lunes.
El alto al fuego busca poner fin a dos años de ofensivas israelíes sobre Gaza, iniciadas tras el ataque del 7 de octubre de 2023, cuando milicianos de Hamás irrumpieron en territorio israelí y mataron a más de 1,200 personas, además de capturar a unos 250 rehenes. Desde entonces, las operaciones militares israelíes han dejado decenas de miles de muertos palestinos y una devastación casi total en la Franja.
Contexto histórico y reacciones
En su discurso, Trump calificó el acuerdo como “el comienzo del fin de un ciclo de violencia de 75 años” y prometió que Estados Unidos liderará los esfuerzos de reconstrucción de Gaza. “Hoy damos un paso hacia un Medio Oriente donde los niños no crecen con miedo”, dijo.
El presidente egipcio Abdel Fattah el-Sisi destacó el rol de su país como mediador histórico entre palestinos e israelíes, mientras que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan afirmó que la firma “no es el final, sino el inicio de la justicia para Palestina”.
Desde Ramala, el presidente Mahmud Abás celebró el acuerdo y pidió que se garantice el reconocimiento de un Estado palestino soberano “dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como su capital”.
En contraste, grupos nacionalistas en Israel calificaron el pacto de “rendición”, mientras que sectores ultraconservadores en EE.UU. cuestionaron el costo político de la iniciativa para Trump.
El peso simbólico de “Peace 2025”
La imagen final de la cumbre —con Trump, El-Sisi, Erdogan y el emir de Qatar estrechando manos sobre un podio rojo con el letrero “PEACE 2025”— fue transmitida en directo por cadenas internacionales y celebrada en varias capitales del mundo.
Aunque los analistas coinciden en que el cumplimiento del acuerdo dependerá de su implementación y de la cooperación israelí, el consenso general es que se trata de la iniciativa diplomática más ambiciosa en Medio Oriente desde los Acuerdos de Oslo de 1993.
El tiempo dirá si “Peace 2025” se convierte en un nuevo capítulo de estabilidad o en una promesa incumplida más en la historia del conflicto israelí-palestino. Por ahora, el mundo mira hacia Gaza con una mezcla de esperanza y cautela.