Oaxaca, Oax., 13 de octubre de 2025.– La 75ª edición de la Carrera Panamericana volvió a encender la emoción en las carreteras oaxaqueñas y a impulsar la economía local, al generar una derrama económica positiva que benefició a más de 200 prestadores de servicios turísticos y comerciales a lo largo de su paso por el estado.

El tramo Mitla–Tehuantepec, uno de los más emblemáticos del rally, fue escenario de la llegada de cientos de visitantes, medios de comunicación y entusiastas del automovilismo que siguieron la caravana de autos clásicos y deportivos, provenientes de más de 15 países.

De acuerdo con información de la Secretaría de Turismo del Estado de Oaxaca (Sectur Oaxaca), el evento dinamizó la economía de las regiones de Valles Centrales y del Istmo de Tehuantepec, incrementando la ocupación hotelera, el consumo en restaurantes y el movimiento en comercios locales, además de beneficiar a transportistas, mecánicos, guías turísticos, fotógrafos, prestadores de servicios culturales y de seguridad vial.

“Esta carrera no solo representa un evento deportivo, sino también una oportunidad para mostrar al mundo la hospitalidad, el talento y la belleza natural de Oaxaca. Cada parada en la ruta genera empleo temporal, promoción turística y orgullo local”, destacó la dependencia.

Un escaparate internacional para Oaxaca

La Carrera Panamericana es considerada una de las competencias automovilísticas más importantes del continente, equiparable a clásicos europeos como la Mille Miglia italiana o el Rally de Montecarlo. En esta edición 2025, más de 80 equipos internacionales recorrieron siete estados del país, incluyendo Oaxaca, que ha sido parte fundamental del trazado desde su primera edición en 1950.

El evento contó con la participación de pilotos provenientes de Canadá, Alemania, Francia, Japón, Brasil, Estados Unidos y México, quienes atravesaron paisajes emblemáticos como los valles de Tlacolula, los pueblos zapotecas y la Sierra Mixe, antes de llegar al Istmo.

En el municipio de Mitla, decenas de familias se reunieron desde temprano para recibir a los pilotos, en un ambiente de fiesta que incluyó música, gastronomía local y muestras artesanales. Por su parte, en Tehuantepec, el paso de los autos clásicos fue celebrado con desfiles, exposiciones y presentaciones culturales.

Impacto económico y promoción cultural

Según estimaciones preliminares del sector turístico, la visita de equipos, mecánicos, organizadores, patrocinadores y visitantes generó una derrama económica superior a los 15 millones de pesos en hospedaje, alimentación, combustible, servicios logísticos y souvenirs.

Además del impacto económico inmediato, la presencia de medios nacionales e internacionales permitió posicionar nuevamente a Oaxaca en el mapa del turismo deportivo y cultural, al transmitir imágenes de sus carreteras, pueblos y paisajes en plataformas digitales y televisivas en más de 20 países.

Empresarios locales destacaron el efecto positivo del evento. “La llegada de los corredores siempre nos ayuda, porque mucha gente se queda en la zona, consume productos locales y recomienda el destino. Es una vitrina muy valiosa”, comentó María del Carmen López, propietaria de un hotel familiar en Tlacolula.

Seguridad y organización

Las autoridades estatales reportaron saldo blanco durante el paso de la competencia por Oaxaca, gracias a la coordinación entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional, Protección Civil y los ayuntamientos locales.

Se desplegaron más de 300 elementos de seguridad y auxilio, quienes resguardaron las zonas de acceso, puntos de hidratación y áreas de espectadores, garantizando el desarrollo ordenado del evento.

Una tradición que impulsa al estado

Para Oaxaca, la Carrera Panamericana representa no solo una cita deportiva, sino una tradición que mezcla adrenalina, cultura y promoción económica. Su paso refuerza la estrategia de diversificación turística impulsada por el estado, que busca atraer no solo al visitante cultural, sino también al turismo de aventura, deportivo y de carretera.

La edición 75 reafirmó que la “Carrera más bella del mundo” continúa siendo una de las plataformas más efectivas para mostrar al mundo la identidad, los paisajes y el espíritu festivo de Oaxaca, dejando una huella positiva tanto en la economía como en el orgullo de sus comunidades anfitrionas.